Botadura del submarino Peral (8 de septiembre de 1888)

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Tubo lanzatorpedos

En España hubieron diversos precedentes al submarino de Isaac Peral, ya en 1859, Narciso Monturiol, hizo diversas pruebas en el puerto de Barcelona con su Ictíneo de madera, pero el submarino de Peral fue el primero en ser diseñado específicamente para la Armada. O sea fue el primer submarino militar en España.

Isaac Peral era un marino y militar de gran experiencia y su idea no fue la de crear un navio genérico capaz de sumergirse, sino de construir una nueva arma letal, capaz de acabar con una escuadra enemiga, a un bajo costo.

El prototipo que se ensayo en las aguas de Cartagena el 8 de septiembre de 1888, estaba construido con planchas de acero. Tenia una longitud de 22 metros, una altura máxima de 2.76 metros y una anchura máxima de 2.87 metros. Podía navegar a una velocidad de 7.7 nudos en superficie y de 3.5 nudos sumergido, con una autonomía de casi 400 millas.

Pero era un arma militar y Peral no se quedo en los aspectos náuticos. El submarino tenía tres torpedos, fabricados en Alemania por las industrias Schwarzkopff, totalmente operativos con sus sistema de introducción en el navío y su tubo lanzatorpedos con su sistema de guía. Cuando un pequeño submarino, dispara un torpedo de esas características, la nave queda descompensada debido a la diferencia de masa que se produce. Peral, pensó en este problema y diseño un sistema automático para contrabalancear la nave. El sistema estaba basado en tres depósitos independientes que se llenaban y vaciaban a voluntad mediantes bombas eléctricas.

Otro de los problemas de los submarinos era la propulsión, ya que tanto los motores de combustión interna, ya conocidos, como las turbinas de vapor, no eran adecuados para una nave donde el suministro de oxigeno era limitado. Por ello, Peral se decantó sobre la solución eléctrica y su buque estaba dotado de una batería compuesta por 613 elementos que con una tensión de 220 voltios, daban la energía necesaria para dos motores eléctricos de 30 cv cada uno. Cada motor movía una hélice de forma independiente, lo que daba un margen extra a la maniobrabilidad del buque.

 En resumidas cuentas, el navío diseñado y construido por Isaac, era una arma letal, capaz de hundir al más poderoso buque enemigo, ya que estos no contaban con ninguna de las medidas antisubmarino que después se hicieron populares.

Una vez botado, se creó una comisión que impuso una serie de pruebas que debía superar el prototipo.

  • Velocidad.
  • Navegación en superficie y capacidad de maniobra.
  • Inmersión dinámica, y pruebas de velocidad y maniobra.
  • Capacidad de lanzamiento de torpedos en superficie y en inmersión.
  • Pruebas de mar para confirmar su capacidad de ataque por sorpresa.

Una de las pruebas fundamentales, fue el lanzamiento de un torpedo en inmersión. Nadie lo había conseguido y Peral lo hizo. Sin embargo la comisión falló en su contra aduciendo que no había superado la prueba de ataque simulado a un buque enemigo. Peral lo había conseguido de noche, pero de día fue detectado por el navío objetivo, el crucero Cristóbal Colon, a unos 1000 metros de distancia, cuando sus torpedos tenían una capacidad operativa de 400 metros.

Fue el final de su proyecto. La nave quedó en dique seco durante muchos años e Isaac Peral acabó fuera de la Marina y murió en Alemania como consecuencia de una operación quirúrgica mal programada.

Una de las preguntas que muchos se han hecho es que hubiera pasado en Cuba si España hubiera dispuesto de un par de submarinos tipo Peral. Muy probablemente, la escuadra estadounidense hubiera sido destruida sin ninguna dificultad.

¿Por qué la comisión fue tan dura con el proyecto de Peral?

Mucho se ha escrito sobre el tema y el mismo Isaac escribió un manifiesto exponiendo su punto de vista. Muy probablemente, hubieron diversas causas. Inquina personal, desidia política, envidia y también algo que a muchos les puede sorprender. El exceso de gallardía. Muchos marinos de la época, consideraban que el invento de Peral, o sea el ataque a traición desde las profundidades, no era digno de marinos valientes.

Si esta fue una de las causas, aprendamos del ejemplo y evaluemos las cosas por sus resultados. En España siempre ha habido un exceso de quijotismo que puede no ser muy bueno para nuestro futuro.

Manuel de Francisco Fabre

▷Guerra Hispano-Estadounidense,Cuba, la traición y la corrupción (corsarios.net)

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