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90 años de la muerte de Federico García Lorca

  • José Carlos Sacristán Abad
  • 18/08/2026
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García Lorca murió fusilado el 18 de agosto de 1936. En su nonagésimo aniversario, parece justo conocer los motivos reales que provocaron su ejecución y los autores de esta.

Nació en 1898 en un pueblecito de Granada, luego su niñez transcurrió en el campo andaluz donde conoció la España rural y profunda, sentimientos que plasmó en su última y una de sus mejores obras, La Casa de Bernarda Alba.

Gracias a pertenecer a una familia acomodada puede entrar en la Universidad de Granada en 1914. Desde muy temprano se mueve por círculos intelectuales y es asiduo a tertulias literarias. En 1919 ingresa en la Residencia de Estudiantes con el apoyo de Fernando de los Ríos, así se empieza a relacionar con personajes como Rafael Alberti, Salvador Dalí o Luis Buñuel. Tiene una buena amistad con Juan Ramón Jiménez y en 1921 conoce a Manuel de Falla, lo que le introduce en la música y el cante jondo. En diciembre de 1927 se crea en Sevilla la “generación del 27”, de la que Lorca formaría parte junto a Alberti, Gerardo Diego y Luis Cernuda entre otros. La intención fue la de conmemorar el 300 aniversario de la muerte de Luis de Góngora.

En 1927 su Romancero Gitano triunfa, la crítica le alaba y queda vinculado con el folclore andaluz y la defensa de los gitanos, cosa que no le agrada. Escribe una carta a Jorge Guillén en la que le dice: “el gitanismo me da un tono de incultura, de falta de educación y de poeta salvaje que tu bien sabes que no soy. No quiero que me encasillen. Siento que van echando cadenas”.

Estas palabras que pretendían desvincular su afición por lo aldeano, rudo e inculto, sirven por el contrario para considerarle como un “señorito andaluz”, visión que tendrá de él la izquierda más salvaje y analfabeta y que propiciaría su salida de Madrid en agosto de 1936.

Con la intención de salir del encasillamiento, al que él notaba que estaba siendo sometido, decidió viajar a Nueva York, de la mano de Fernando de los Ríos. Su obra Poeta en Nueva York, relata las impresiones de este viaje. La ciudad de los rascacielos le conmovió profundamente por comparación con la España rural y retrasada que él conocía. Ahora bien, catalogó a los americanos como “civilización sin raíces”.

Bodas de Sangre

Tras una breve estancia en Cuba y su regreso a España, decide ir a Argentina en 1933 donde estrena de forma muy exitosa Bodas de Sangre. En 1934 vuelve a España donde realiza una incansable actividad de conferencias y representaciones teatrales. Escribe Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, Yerma y Doña Rosita la Soltera.

Fernando de los Ríos

Con el advenimiento de la II República, su amigo Fernando de los Ríos es nombrado Ministro de Cultura. Poco después es nombrado Ministro de Instrucción Pública y, al parecer, nombra a Federico secretario suyo. Es probable que incluso alguno de los discursos de Fernando de los Ríos lo escribiese el poeta.

En los años convulsos del gobierno republicano, Lorca era visto como un “señorito andaluz” y por lo tanto totalmente alejado de las ideas proletarias que se extendían por Madrid. Debido a esto la izquierda afín al Frente Popular lo trataba de “maricón”. Lorca tuvo que huir de Madrid al temer por su propia vida. Esto se vio acrecentado al comprobarse su amistad con José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española.

José Antonio Primo de Rivera

Lorca y José Antonio mantuvieron una conocida y cordial amistad. El fundador de Falange en San Sebastián, José Manuel Aizpurúa, también congenió con Lorca, quien le decía a Gabriel Celaya en marzo de 1936: “José Manuel Aizpurúa es como José Antonio, otro buen chico ¿sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo no a mí me conviene que me vean con él”.

Es difícil catalogar la ideología de García Lorca, más aún en una época con los bandos tan marcados entre las izquierdas y las derechas, él se movía suelto en su libertad de pensamiento sin desmarcarse por ninguna postura política concreta, aunque por su amistad con Fernando de los Ríos, podríamos decir que estaría cerca del socialismo democrático y culto, muy desmarcado de las posturas del Frente Popular. El simple hecho de conocer mundo y pertenecer a una familia de buen extracto social, ya era considerado por los reaccionarios frente populistas como un delito. En una entrevista concedida al diario El Sol, poco antes de morir, se definió como:” Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos, pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro del que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta, por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política”.

Este tipo de declaración le generaría mucha más animadversión por la izquierda que por la derecha. El hecho de que le pudiésemos considerar como un “verso suelto” en materia política nos lo afirma la contestación que dio cuando se le preguntó por su pensamiento político: “me siento a la vez católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico”.

José Calvo Sotelo

Lorca abandona Madrid tras el asesinato de José Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936; asesinato realizado por los guardias de Asalto, pertenecientes a la escolta del dirigente socialista de

. Acaba refugiándose en la casa granadina del poeta Luis Rosales.

Uno de los factores que obligaron a que Lorca se volviese a Granada tras el Alzamiento del general Franco, fue su condición sexual. El rumor, cada vez más extendido, de que era homosexual no era bien avenido por la izquierda radical, la cual ha sido homófoba hasta bien entrado el siglo XX. Lo que sí sabemos es que a Lorca no le gustaban nada los afeminamientos. En una ocasión, en la residencia de estudiantes, un estudiante vasco le acusó de “maricón”. Luis Buñuel que se había propuesto defender a Lorca ante cualquier afrenta le preguntó que, si verdad era maricón, ante lo que Federico se levantó y le dijo “tú y yo hemos terminado”. Aun así, siguieron siendo amigos.

Melquíades Álvarez

Lo que está claro es que Lorca no estaba seguro en el Madrid republicano. Hay que tener en cuenta que Melquíades Álvarez, republicano convencido, miembro del partido Unión Republicana fue encarcelado con la excusa de que ahí estaría más seguro que en su casa. La noche del 22 al 23 de agosto fue asesinado por milicianos anarquistas. El mismo Manuel Azaña quedó conmocionado ante este asesinato. Este es solo un ejemplo de lo que estaba sucediendo en Madrid. Nadie estaba a salvo de la barbarie de las bandas anarquistas descontroladas.

Lorca se sintió más seguro en Granada y por eso acabó refugiándose en la casa de Luis Rosales. Dos de los hermanos de Rosales eran conocidos falangistas de Granada, quienes no pudieron evitar que la Guardia Civil se llevase detenido a Lorca el 16 de agosto de 1936. Había sido denunciado por Ramón Luis Alonso ex diputado de la CEDA y padre de las actrices Emma Penella, Terele Pavez y Elisa Montes. La acusación era la de ser secretario de Fernando de los Ríos, rojo y masón.

Fdco. García Lorca y Luis Rosales

Lorca es detenido en un ambiente de violencia y convulsión como no se había conocido. Los milicianos asesinan a todo el que consideran burgués, a católicos, curas, monjas, derechistas, republicanos e izquierdistas que no sean revolucionarios. La detención está basada más en una animadversión personal que en una motivación política. Lorca despertaba simpatía y odios casi por igual en su Granada natal. La motivación política de su detención y posterior muerte no es más que una excusa para justificar lo injustificable. La pérdida de Lorca no beneficiaba en nada al bando nacional. Lorca era detestado por la derecha arcaica igual que por la izquierda reaccionaria. Era un pensador, un intelectual que estaba por encima de ideas políticas.

Ramón Ruiz Alonso.

Hemos dicho que la acusación contra Lorca la cursó Ramón Ruiz Alonso diputado de la CEDA entre 1933 y 1936. De profesión era tipógrafo, trabajó en el diario El Ideal de Granada. En Granada tiene problemas con los obreros de la izquierda que no entienden cómo puede existir un obrero católico y conservador. De igual forma, mantiene pésimas relaciones con los dirigentes de Falange de Granada con los que se enfrenta en diversas ocasiones. José María Gil Robles le propuso como diputado, pero en las elecciones de 1936 y pese a revalidar su escaño, las izquierdas del Frente Popular obligaron a repetir las elecciones en Cuenca y Granada cometiendo un fraude electoral vergonzoso. El resultado hizo que Ruiz Alonso se quedase sin su escaño.

Teatro Isabel la Católica,

El ambiente en Granada era de máxima tensión, las izquierdas no reconocieron la victoria electoral de las derechas y presionaron al gobierno del Frente Popular para que repitiese las elecciones. Se produjeron graves disturbios, el día 10 de marzo los sindicatos convocan una huelga general, y queman la sede de Falange en Granada. También se quemará el Teatro Isabel la Católica, los cafés Colón y Royal y la sede del diario El Ideal donde trabajaba Ramón Ruiz Alonso. De igual manera, la sede de Acción Popular, partido al que pertenecía Ruiz Alonso, fue quemada.

La policía estuvo presente pero no intervino para detener a los causantes de los destrozos. El 31 de marzo las cortes anularon los resultados electorales de febrero y ordenaron la repetición de los comicios. El Frente Popular los ganó con 13 diputados socialistas y comunistas frente a ninguno de la derecha; cosa muy difícil de creer. La República perdió la poca credibilidad que le podía quedar. En ese momento, muchos decidieron alistarse a las filas de Falange, uno de los que lo intentó fue Ruiz Alonso que dejó la CEDA para incorporarse a la organización de José Antonio, a pesar de todas las discrepancias que había tenido con ellos en ocasiones anteriores. José Antonio se refirió a él como “el obrero adiestrado por la CEDA”.

General Varela

El responsable de Falange en Granada era José Rosales, hermano de Luis en cuya casa se refugiaba García Lorca. Ruiz Alonso tenía la intención de integrarse en Falange con el sueldo de 1000 pesetas que había perdido como diputado. José Rosales se negó de forma contundente, hecho que no sentó nada bien a Ramón Ruiz Alonso. De aquí el resentimiento que tenía a los falangistas que daban cobijo a Lorca en su casa.

Miguel Rosales

Ruiz Alonso consigue entrar en Falange una vez que comienza la Guerra Civil. La ciudad de Granada cae a favor de los sublevados el 20 de julio de 1936. El gobierno del Frente Popular bombardea la ciudad lo que aumenta el odio de la misma hacia la izquierda. El 30 de julio una columna de milicianos intenta recuperar la ciudad, pero son rechazados por el comandante Villalba y el teniente Pelayo. A mediados de agosto, las tropas del general Varela consiguen unir Granada a la zona nacional.

Por aquellas fechas, Ruiz Alonso ya había sacado a García Lorca de la casa de Luis Rosales, tanto la familia Rosales como la falange local intentaron evitar la detención, pero no pudieron. El hecho de que Lorca estuviese en casa de la familia Rosales no hizo más que acrecentar la furia de Ruiz Alonso motivada por discrepancias anteriores que ya hemos visto. El día de la detención, Lorca fue acompañado en todo momento por Miguel Rosales, falangista también y hermano de Luis y José. Miguel pregunta el motivo de la detención a lo que Ruiz Alonso responde que “el poeta es un enlace con Rusia” y que “ha hecho más daño con la pluma que con la pistola”.

Federico García Lorca fue fusilado el 18 de agosto de 1936 junto con dos banderilleros que eran milicianos anarquistas de la CNT-FAI.

Dionisio Ridruejo

Ruiz Alonso dejó Granada y en 1937 se instaló en Salamanca, donde trabajó en la oficina de Prensa y Propaganda que dirigía el profesor universitario, filonazi y anti falangista, Vicente Gay que había prohibido emitir el discurso que José Antonio había dado en el cine Europa. El 2 de marzo de 1938, Dionisio Ridruejo es nombrado jefe nacional de Propaganda, nada más hacerse cargo del puesto, destituye de manera fulminante a Ramón Ruiz Alonso; la muerte de García Lorca fue determinante para la decisión.

Pedro Laín Entralgo

Pedro Laín Entralgo comentó en relación al cese de Ruiz Alonso:” con el aplauso de todos, Dionisio le expulsó para siempre de su interesado servicio al Nuevo Estado. Pienso que la figura y el destino de este hubieran sido bastante distintos, de lo que han sido, si en todos los órdenes de su actividad hubiese prevalecido el espíritu rector de esa higiénica expulsión de Ruiz Alonso a las tinieblas exteriores”.

Espero que haya quedado demostrado que la muerte de Federico García Lorca no tuvo ninguna motivación política y si tuvo mucho que ver con resentimientos y rencores personales, que por desgracia el poeta tuvo que sufrir. Ni Franco ni su régimen tuvieron nada que ver, como dijimos con anterioridad, no ganaban nada con este hecho, Lorca era un escritor de reconocimiento internacional y esto no habría ayudado en nada a la idea de la nueva España que intentaba crear el bando sublevado. Lorca fue víctima de la intolerancia y la violencia de la época que le tocó vivir, pero nunca fue objeto de una persecución política ni ideológica.

La izquierda elevó al mito la figura del poeta, sin darse cuenta de que García Lorca ya lo era en sí mismo y lo único que consiguieron fue anular su persona. Si a Lorca no se le hubiese catalogado como escritor de izquierdas, hoy en día la izquierda española no conocería prácticamente nada de su obra. Se encontraría en el olvido silencioso como les ha pasado a otros grandísimos autores de la talla de Pedro Muñoz Seca, al que enviaron al ostracismo, tras haberlo asesinado en Paracuellos del Jarama, por el simple hecho de ser de derechas y católico.

José Carlos Sacristán Abad

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1 thought on “90 años de la muerte de Federico García Lorca”

  1. José María Gómez de Salazar dice:
    24/08/2026 a las 9:40 am

    Magnífico artículo

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