
María Cristina del Pino Segura Gómez, conocida artísticamente con el seudónimo Pinito del Oro, fue una trapecista, escritora y empresaria española, reconocida como la mejor trapecista del mundo. Entre otros galardones, fue la primera artista en recibir el Premio Nacional de Circo de España en 1990 y fue condecorada con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 1998.
EL PERSONAJE

La gente del circo siempre dice que son como una gran familia, donde la fraternidad, el cariño y el compañerismo están siempre presentes. Sin embargo, María Cristina del Pino Segura no encontró nada de esto en el circo dirigido por su padre, José, y en el que trabajaban sus 18 hermanos mayores. Pinito era la pequeña, una niña frágil y torpe a la que su madre, Atilana, protegió desde su nacimiento.

María Cristina vagaba por el circo siempre en solitario hasta que un día, mientras los operarios tensaban un alambre para preparar uno de los números, Pinito se subió a él tratando de mantener el equilibrio, ¡y logró dar cuatro pasos sin caerse! Su padre, José, que había presenciado la escena desde la lejanía, no dudó en hacerle saber que tenía madera de artista, así que quiso hacerla debutar en el circo ante la firme oposición de su mujer. Pero el destino es siempre caprichoso y la madre de Pinito enfermó repentinamente y falleció, dejando a la niña perdida, sola y con apenas 12 años.
Una noche en la que la troupe Segura viajaba desde Cádiz a la feria de Sevilla, sufrieron un estrepitoso accidente en el que su camión volcó a la altura de Fuengirola y murieron al instante sus hermanos Salvador y Esther, la pareja de trapecistas, pilares del espectáculo; con ellos desapareció el número más aclamado por el público.
Su padre, aunque no creía en el talento de Cristina, se vio en la necesidad de subirla al trapecio para completar la función y la hizo debutar en el circo al día siguiente de tan terrible suceso. Fue entonces cuando ella se dio cuenta de que jamás podría escapar de su destino y de que este se encontraba bajo aquella carpa, en las alturas. Se convirtió en una especialista en la técnica del equilibrio al vuelo sobre el trapecio y nunca usó loncha de seguridad.
Entre los trastos del circo encontró el trapecio de su hermana Esther y, acariciándolo con sumo cuidado, le juró a su padre que aprendería a manejarse sobre aquel complicado artilugio para evitar que el número desapareciera. Ensayaba hasta cuatro horas al día e introdujo novedades casi suicidas en sus actuaciones. Poco a poco, con mucho trabajo y tesón, se convirtió en la más importante de las atracciones del circo. Mantenía en vilo al público con sus arriesgadas piruetas y acrobacias sentada en una silla, apoyada sobre un solo pie o incluso boca abajo sobre la cabeza.
Cuando Pinito, con apenas 16 años, conoció a Juan de la Fuente, quien más tarde se convertiría en su esposo y con quien tendría dos hijos, Juan José y María Isabel, comenzó una relación que duraría 20 años. Su padre y sus hermanos le prohibieron salir con él y ella llegó incluso a ingresar en un convento con el fin de huir de una familia que la aprisionaba. Este hecho llegó a inspirar una de las novelas que escribió, ya retirada del mundo del circo, y que llevaría por título Prisión de virgen.

Durante unas navidades en Valencia, cuando Segura trabajaba en el Circo de los Hermanos Díaz, conoció al representante para Europa del Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus. Para ser contratada y poder viajar a los Estados Unidos, se casó, por ser menor de edad, con Juan de la Fuente. La pareja se mudó a Nueva York, donde María Cristina trabajó en el Ringling durante doce años. Su esposo aprendió el oficio de sostenerle la escalera hacia el trapecio y la acompañó en el escenario durante su carrera. En 1950 debutó en Nueva York con el circo americano Ringling Bros., realizando una gira por Estados Unidos que se repitió durante nueve años. Había comenzado a llamarse «La Shirley Temple del trapecio», pero, ante las bromas de sus hermanos, decidió cambiarse el nombre artístico. Dado que existía una famosa trapecista llamada «La Rita de Plata», el padre de Cristina decidió llamarla «Pinito de Oro» y, con este nombre, conquistó la fama circense: sería más famosa que ella y brillaría como el precioso metal más que ninguna otra; sería una estrella de circo, la más famosa de la historia, y su nombre brillaría para toda la eternidad. Tras su presentación en Nueva York, el riesgo de sus ejercicios llamó la atención mundial y Cecil B. DeMille la contrató para su película El mayor espectáculo del mundo.

En 1955, gracias a Juan Carcellé, regresó a España para actuar por primera vez en el Circo Price, ubicado en la Plaza del Rey, donde fue recibida como una estrella, y luego fue una invitada recurrente del programa de circo hasta 1958. En 1956 filmó el doblaje de las escenas en el trapecio de Gina Lollobrigida para la película Trapecio, del director Carol Reed, y Cecil B. DeMille intentó contratarla para una película sobre el circo, pero ella rechazó la oferta porque DeMille no quiso que figurara su nombre en los créditos.

Pinito del Oro nunca fue una mujer supersticiosa, pero tuvo tres accidentes que a punto estuvieron de costarle la vida, en fechas significativas, en Huelva, Suecia y Laredo. En el primero, ocurrido en Huelva en 1948, con 17 años, se rompió el cráneo y permaneció ocho días en coma. Fue sustituida por su prima, la funambulista Atilina Segura. Se rompió otra vez el cráneo, tres veces las manos, y tuvieron que operarle los pies para erguirle los dedos, encorvados de puntear en el trapecio; el segundo accidente ocurrió en 1958, en Suecia, y el último, en Laredo, en 1968. Los dos primeros se debieron a fallos técnicos, pero el último se produjo por su afán de agradar a un público entregado, volando más alto de lo establecido en su número. Tras sufrir el último accidente, se retiró por primera vez del trapecio en 1960 y se dedicó al negocio del turismo, inaugurando en su ciudad natal el Hotel Pinito del Oro, con sala de fiestas en Las Palmas.

En 1968 volvió a reaparecer en el Price, bajo la dirección de Manuel Feijoo y Arturo Castilla, tanto en el programa estable como el itinerante. La poeta y escritora española, Natalia Sosa Ayala, escribió un artículo para Semana sobre su vida en 1969, y luego la acompañó durante toda la gira que realizó por España para ayudarle a escribir sus memorias. Realizó allí su última función en abril de 1970, en plenas facultades y excelente estado de forma. Compartió cartel con una brillante humorista, la catalana Mary Santpere, el mismo día de la muerte de su padre y poco antes de la demolición de un circo que la hizo grande y pidió a su compañera Mary Santpere que le cortara la coleta.
Pinito del Oro recibió diferentes reconocimientos a su trayectoria a lo largo de su vida. En 1956 fue elegida como Reina del I Festival Mundial del Circo, celebrado en Barcelona. Dos años después, recibió la Medalla del Sindicato de Espectáculos. También fue galardonada con la Medalla de Oro del Circo Scott de Suecia, y 1988 con la Medalla de Oro del Primer Congreso Internacional de los Amigos del Circo celebrado en Madrid. En 1990, fue la primera artista reconocida con el Premio Nacional del Circo de España que otorga el Ministerio de Cultura, por la meritoria labor artística en el ámbito circense a «una de las principales figuras de la profesión, seguida y admirada por el público internacional hasta su retirada, en 1970». El premio estuvo dotado con 2,5 millones de pesetas. A pesar de haberlo recibido, manifestó su inconformidad de que le fuera entregado tras 20 años de haberse retirado de la pista. Este mismo año, fue admitida en el International Circus Hall of Fame, galardón que desde 1958 reconoce a los más importantes artistas de circo, músicos, promotores, periodistas y dueños de espectáculos circenses del mundo. Los nominados son analizados y escogidos por un jurado, el ganador se anuncia y celebra durante la semana del circo, en el mes de julio en el Peru Circus Winter Quarters, ubicado en Indiana; convirtiéndose, además, en la primera artista de circo española y mujer en ser incluida.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria nombró, en 1994, a la plaza situada en el paseo de Las Canteras, junto a la calle Los Martínez de Escobar, como Plaza de la Artista Pinito del Oro. Un año más tarde, en 1995, recibió la distinción de Hija Predilecta de la ciudad, por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El Ministerio de Cultura y Deporte de España le concedió, en 1998, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, en la modalidad Circo; una distinción no remunerada que premia trayectorias destacadas en el campo de la creación artística y cultural o hayan prestado notorios servicios en el fomento, desarrollo o difusión del arte y la cultura o en la conservación del patrimonio artístico.
En 2014, fue incluida en el Circus Ring of Fame. Este reconocimiento se otorga a las personas que durante su trayectoria han contribuido significativamente al arte y a la cultura circense. La nominación corresponde al público y la selección de los ganadores a un jurado compuesto por artistas, historiadores, académicos y conocedores del circo de diferentes partes del mundo. El premio consiste en una placa de bronce, con forma de rueda de carreta, que se exhibe en el St. Armands Circle Park, ubicado en Sarasota, Florida.
Años más tarde, el Gobierno de Canarias, le concedió en 2017, la Medalla de Oro de Canarias, galardón que se otorga por decreto desde 1986, a las personas, corporaciones e instituciones que, dentro o fuera de Canarias se hayan hecho merecedoras del reconocimiento del pueblo canario. Segura falleció el miércoles 25 de octubre de 2017 en las Palmas de Gran Canaria, a los 86 años, a causa de un accidente cerebrovascular, tras haber sido ingresada en el Hospital Doctor Negrín de la capital grancanaria, tras haber sufrido una caída.

La Asociación Nacional de Amigos de los Teatros Históricos de España, creó en 2018 el premio a las artes circenses Pinito del Oro, que forma parte del palmarés del Festival Internacional de Circo de Albacete para reconocer a la atracción o artista que se hagan acreedores del número ‘más difícil todavía’. La cineasta Arima León, trabaja desde este año en su ópera prima Tal vez, un largometraje de ficción inspirado en la relación entre Segura y Sosa representadas por Marta Viera y Tania Santana respectivamente; en el que también participan, Antonia San Juan y Xavier Lafitte. El 24 de mayo de 2019, la compañía madrileña La Casquería Teatro estrenó en el nuevo Teatro Circo Price, Pinito. Sombras de un trapecio, bajo la dirección de David Utrilla, Sebastián Moreno y Raquel Calonge; y representada por Ángel Savín, Teresa Hernández, Itziar Cabello y David Roldán, una performance de circo que combina escenas de la vida de Segura con las de su faceta como artista.

Con motivo del cincuenta aniversario de la demolición del Price de Plaza del Rey en 1970, el Circo Price de Ronda de Atocha presentó, del 14 de octubre al 1 de noviembre de 2020, el espectáculo Mil Novecientos Setenta Sombreros, un montaje de circo y teatro con la dramaturgia de Aránzazu Riosalido y Pepe Viyuela, bajo la dirección de Hernán Gené, en el que, entre otros personajes del circo español del siglo XX, apareció Pinito del Oro, representada por la actriz Marta Larralde. Actuaron también trapecista Zenaida Alcalde, el ventrílocuo Jaime Figueroa y el actor Juanjo Cucalón.
El museo español Circusland exhibe su trapecio y uno de sus trajes. La casa de la cultura de Albaladejo en la provincia de Ciudad Real lleva el nombre Pinito del Oro en su honor, ya que su madre era natural de esta localidad. También tiene una imagen en el Museo de Cera de Madrid. En junio de 2024, la Filmoteca Canaria anunció que había recibido la donación del fondo audiovisual de Segura, que data de 1950-1960, compuesto por bobinas de película de 16mm, cintas de VHS e imágenes en super-8, por parte de Juan Lucas Abreu. Para su conservación, el material fue digitalizado en el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
Su recuerdo sigue presente en los amantes de sus atrevidas y peligrosas acrobacias que desafiaron la gravedad a más de catorce metros del suelo y en ocasiones se hace referencia a María Cristina Segura como sinónimo de destreza en las alturas: ¡Que te vas a caer, a ver si te crees Pinito del Oro!.

Jaime Mascaró Munar
