Desembarca en Campeche, Bartolomé de las Casas (1 enero 1543)

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Cuando el 5 de enero de 1543, Bartolomé de las Casas, desembarcó en Campeche, procedente de España. Ni era bienvenido ni le esperaba una tarea sencilla y el motivo es fácil de entender, las leyes promulgadas en España y que defendían los derechos de los indígenas americanos, encontraban muchos detractores en los nuevos territorios debido a los intereses de los españoles allí afincados y de sus descendientes, que ya empezaban a aparecer en el escenario.

Las Casas tuvo una infancia acomodada, como correspondía a hijo de uno de los más importantes linajes andaluces. Nacido en Triana en 1484, estudió en Salamanca, derecho canónico y estatal. Uno de los acontecimientos que marcaron su vida ocurrió cuando tenía apenas diez años, recibió como regalo de su tío Gabriel de Peñaloza, un esclavo indio recién llegado de las Américas, como sirviente personal. El trato personal y directo, con un indígena americano, fue el punto de partida que finalmente consolidaron sus ideas sobre la humanidad de estos y además su curiosidad personal le llevó a estudiar la lengua del pobre esclavo.

La vida sigue extraños derroteros y no es fácil ir contracorriente. Con tan solo 18 años, llegó a La Española y participó en los primeros enfrentamientos con los indígenas. Como premio a esta participación, recibió una encomienda, que ejerció durante seis años. Una encomienda significaba que tenía a su disposición como esclavos a un cierto número de indios, con la excusa de formarlos y enseñarles las reglas europeas.

Volvió a España, en 1506 y fue ordenado sacerdote. Algunos dicen que solo fue un pretexto para poder defender mejor sus intereses en su encomienda americana, pero el hecho es que, volvió en 1508 y en 1511 se vio envuelto en el famoso Sermón de Adviento, cuando Antonio Montesinos denunció las injusticias cometidas contra los indígenas americanos.

Desde aquel momento Bartolomé de las Casas empezó a actuar de forma más o menos abierta a favor de la causa indígena, culminando en 1514 con la renuncia a las encomiendas que hasta aquel momento disfrutaba.

En América tenia a mucha gente poderosa en su contra y se dio cuenta que era difícil defender la causa de los indígenas desde allí. Decidió ir al centro del poder. En 1515 se embarcaba hacia España, donde se encontró con la oposición del poderoso Fonseca, la muerte de Fernando el Católico y la difícil ascensión al poder de Carlos V. Aun así, consiguió hacerse oír por el cardenal Cisneros que lo nombró Procurador o protector universal de todos los indios de las Indias, algo similar al de “Ombudsman” de Suecia solo que con 400 años de adelanto. En 1516 viajó de nuevo hacia La Española, con órdenes de eliminar las encomiendas.

Evidentemente, nadie quería oír hablar de eliminar un sistema de vida que llevaba en marcha más de veinte años y Bartolomé solo consiguió eliminar las encomiendas de los no residentes y de los oficiales reales. Ante su fracaso parcial, volvió a cruzar el Atlántico para defender sus ideas ante la corte de Carlos V.

Sería necesario un espacio mucho más amplia del disponible en esta breve reseña, pero después de múltiples vicisitudes y varios viajes transatlánticos, Bartolomé fue uno de los responsables de la promulgación el 20 de noviembre de 1542 de “Las Leyes Nuevas”. Una amplia colección de leyes donde se prohibía definitivamente la esclavitud de los indígenas americanos y la eliminación de las encomiendas.

Se reconoció su labor y prestigio entre la población indígena y se le ofreció el importantísimo obispado de Cuzco. Las Casas no aceptó, aunque sí se hizo cargo del obispado de Chiapas. Esta fue la razón de su desembarco ​en Campeche en 1543.

Bartolomé de las Casas fue un espíritu adelantado a su época y no consiguió que sus ideas se pusieran en práctica según sus deseos. “Las Leyes Nuevas” no se aplicaban correctamente y nuevamente en 1547 retornó a España para defender su aplicación. No volvió nunca más a su amada América. Murió en Madrid en 1566, después de toda una vida de defensa de los derechos humanos de los indígenas americanos y dejar tras de sí, una ingente obra literaria, la más conocidas de entre ellas se encuentra la “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”.

A Bartolomé de las Casas se le considera, junto con Francisco de Vitoria y el jesuita portugués Antonio Vieira, fundadores del derecho internacional moderno.

Manuel de Francisco Fabre

https://es.wikipedia.org/wiki/Bartolomé_de_las_Casas

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/las_casas.htm

https://www.dominicos.org/quienes-somos/grandes-figuras/personajes/bartolome-de-las-casas-biografia/

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