COMBATE DE ATACAMES (1594)

Si te gusta, compártelo:

Algunas notas sobre la piratería en La Dragontea de Lope de Vega:

Lope publica La Dragontea en 1598, poco tiempo después de la muerte de Francis Drake y último año del virreinato de don García Hurtado de Mendoza en Perú. De irregular valor literario, que autores como Góngora y Cervantes se apresuraron a resaltar:

Para ruido de tan grande trueno / es relámpago chico; no me ciega; / soberbias velas alza; mal navega; / potro es gallardo; pero va sin freno (Luis de Góngora).

También me borrarás la Dragonte / y un librillo que llaman del Arca / con todo el comediaje y Epita / y por ser mora quemarás la Ange. (Miguel de Cervantes).

(A pesar de las críticas) el argumento principal de la obra del Fénix, la piratería, es de apreciar la aparición de nuevos escenarios, la riqueza y el conocimiento del léxico marinero que el poeta domina plenamente, así como el realismo con el que describe muchas de las escenas por él magistralmente cantadas (María Luisa García Rodrigo, Universidad de Mesina).

EL COMBATE DE ATACAMES


John Hawkins

En 1593 el pirata y corsario inglés Hawkins, hijo de John Hawkins, sobrino de William Hawkins y primo de Francis Drake, emprendió una expedición a bordo del Dainty con la intención de saquear las poblaciones españolas en la costa del pacífico. Partiendo de Portsmouth, cruzó el estrecho de Magallanes y llegó a Valparaíso, donde atacó la villa y capturó cuatro embarcaciones.

Teniendo noticias de aquellos hechos, el virrey de Perú, García Hurtado de Mendoza, preparó tres barcos y otros tres barcos menores que sumaban 74 cañones y 300 tripulantes y que quedaron en el puerto de El Callao a la espera de acontecimientos. Al frente de la expedición se encontraba un joven marinero gallego de 22 años: Beltrán Castro.

BELTRÁN CASTRO

Beltrán Castro y de la Cueva

Poco se sabía de Beltrán Castro y de la Cueva antes de intervenir en Atacames: hijo de Pedro Fernández de Castro, quinto conde de Lemos y marqués de Sarria, participó en 1580 en la anexión de Portugal, un bagaje escaso que no impidió que su cuñado el virrey le encargara la peligrosa misión de dar caza a Richard Hawkins.

Veréis un artillero que zallando

una disforme y gruesa culebrina,

otra al soslayo del contrario bando

el vientre con furor desintestina.

Y que las tripas en un lienzo atado

la misma pieza a la venganza inclina.

(La Dragontea, Cant. III, oct. 24)

ATACAMES, MAYO DE 1594

Lima, 17 de mayo de 1594. Las campanas de la ciudad repican alarma y pronto en todas las calles corre la noticia; unos pescadores han avistado en la costa un barco pirata, puede tratarse de Hawkins, que hace unas semanas atacó la ciudad de Valparaíso, pero lo de menos es cuál pirata sea. Los piratas pueden despertar el temor, pero también las ganas de colgarle por el cuello, además, Lima no es ciudad de temerosos (https://xn--laviejaespaa-khb.es/captura-pirata-hawkins).

El 5 de junio de 1594, Castro vio por primera vez la nave de Hawkins, pero una terrible tormenta partió un mástil del barco de Beltrán de Castro e hizo jirones el velamen de otro, evitando el enfrentamiento entre ambos, pues Hawkins huyó

Gracias a la tempestad logró escapar de sus perseguidores y continuó navegando hacia el norte, asaltando barcos y saqueando la aldea de Huanchaco, donde abandonó a Alonso Bueno, un piloto español al que había secuestrado en Valparaíso cuando saqueó la ciudad. Pocos días después de saquear Huanchaco, Castro llegó a Valparaíso y recogió a Bueno, quien dio valiosa información a Beltrán de Castro acerca de la cantidad de hombres, cañones e intenciones futuras de Hawkins. Fue así como el gallego supo que las ciudades de Puná y Guayaquil no entraban en los planes del pirata por contar ambas ciudades con defensas, lo que les permitió intuir la posible ruta del pirata.

DIARIO DE UNA BATALLA

30 de junio, cuatro de la tarde, al doblar la punta de Súa, en la bahía de Atacames, Castro otea en el horizonte al Dainty y otro barco pirata en la bahía de Atacames, iniciándose un combate que dura hasta las diez de la noche.

Húndese el puerto de contento y grita,

éste calafatea, aquél enjarcia,

cuál lastra, carga, sube, pone y quita

la vela nueva o la defensa Marcia.

Éste el bizcocho, el agua solicita,

repara el árbol o la rota jarcia,

aquél salada carne guarda en partes

para el viernes, mejor que para el martes. (Cant. II, oct. 30)

1 de julio. Se reactiva la batalla y la galibraza española tiene que retirarse por los daños sufridos.

Grita el piloto: «¡Arriba, arriba, cierra!

¡Lanza el leme a la banda!» mas ya loca,

indómita la nave en todo yerra, (Cant. III, oct. 58).

La batalla continúa durante todo el día y cuando llega la noche los españoles se dedican a reparar los desperfectos de los barcos.

De las ocho a las once los britanos

tres veces asaltaron la trinchea,

donde don Diego, con la lengua y manos,

aquí la gente anima, allí pelea.

Entre los enemigos inhumanos

tiene el acero en sangre, el brazo emplea,

y con esfuerzos y militares modos,

discurre, esfuerza, acude en todo a todos. (Cant. VIII, oct. 31)

Amanecer del 2 de julio. La lucha comienza a decantarse del lado español. Los cañonazos terminan por desarbolar el Dainty y Beltrán logra ponerse a su altura y abordarlo. Superados en el cuerpo a cuerpo, los piratas se rinden, dejando atrás 30 de los suyos muertos sobre la cubierta y otros tantos heridos, incluso el propio Hawkins, que había sido alcanzado por dos balazos.

Don Beltrán le acomete y a su lado

se pone el navichuelo vizcaíno. (Cant. III, oct. 20)

Derríbale el trinquete de un balazo

que tantos recibió que en breve espacio

pensó cubrirle de una y otra ola. (Cant. III, oct. 21).

Ordena Castro el apresamiento de Hawkins y de los 90 supervivientes y la reparación de las vías de agua del Dainty, poniéndolo a remolque rumbo a  Panamá.

García Hurtado de Mendoza

14 de septiembre. La noticia de la captura de Hawkins llega a Lima. Cuando el virrey García Hurtado de Mendoza lee la carta de Beltrán de Castro con la buena nueva, ordena el repique de las campanas y la celebración de una misa especial en la iglesia de San Agustín para dar gracias.

El general previene y fortifica

con el gobernador lo necesario

y contra aquel Dragón defensa aplica. (Cant. IV, oct. 26).

Diciembre. Beltrán de Castro regresa a Lima. Hurtado de Mendoza organiza un recibimiento triunfal:


Puerto de El Callao

Conviene que, para dicho recibimiento, salgan los atabales desta ciudad y trompetas y menestriles y que los que tañeren estos instrumentos salgan con libreas y bien aderezados… La infantería les saldrá a recibir camino desde el Puerto de El Callao hasta las últimas casas de la ciudad

John Hawkins,

HAWKINS

En cuanto a Hawkins, después de tres años de prisión en Lima, en 1597 fue enviado a España, donde estuvo preso en Sevilla y en Madrid. En 1602 fue puesto en libertad y devuelto a Inglaterra, debido al importante rescate económico que su familia (pagó. Y es que su familia tenía mucho dinero, pues este Richard Hawkins agárrese el lector ― era hijo de John Hawkins, sobrino de William Hawkins y primo de Drake, ¡todos piratas!… Cuanto hijo de puta (con perdón).

          Por su parte, el Dainty fue reparado y rehabilitado, siendo rebautizado como Santa María de La Visitación, aunque todos lo llamaban La Inglesa.

Este combate fue inmortalizado por el famoso escritor Lope de Vega en su Dragontea; por Luis Antonio de Oviedo en el poema Santa Rosa de Lima, y por Pedro de Peralta Barrionuevo en su Lima fundada.

Ricardo Aller

Si te gusta, compártelo:

1 thought on “COMBATE DE ATACAMES (1594)”

  1. Cuantas peliculas buenas podriamos haber hecho!…
    Quiza algun dia merezcamos la historia que hemos labrado a fuerza de sangre…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *