
En torno a fray Bartolomé de las Casas (2/2)
Cierto es que en algunas partes hubo una gran mortandad, derivada de las infecciones de enfermedades transportadas por los españoles. América fue un encuentro para todo; para lo bueno y para lo malo. Los españoles murieron por enfermedades tropicales a las que los indígenas eran inmunes, y contrajeron, entre otras cosas, la sífilis. Parece injusto acusar a los indígenas americanos de esa mortandad. En sentido contrario, sin embargo, y sin duda alarmado por la inmensa mortandad, señala Fray Bartolomé de las Casas: La isla de Cuba es casi tan luenga como desde Valladolid a Roma; está hoy casi toda despoblada.






