Muere La Siervita (23 marzo 1643)

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“La Siervita” es la apelación con que se conoce a María de León Delgado, una humilde religiosa de las islas Canarias. Nació el 23 de marzo de 1643 en el pequeño municipio de El Sauzal en la isla de Tenerife. Aunque era de origen noble por parte de padre, su familia vivía en la más absoluta pobreza. Nadie podría imaginarse el futuro de la niña que nació en aquel hogar, donde ya había otros tres hermanos. Para complicar más la situación económica, su padre murió siendo ella pequeña y su madre se vio obligada a cederla en adopción a una rica familia.

Dicha familia no la trató muy bien y quería llevársela a América, donde pensaban establecerse. Su madre consiguió rescatarla, pero seguía sin poder mantenerla, por lo que consiguió que sus tíos Miguel Pérez y Catalina Delgado se encargaran de su mantenimiento y educación. Estos familiares tenían una buena posición social y pretendieron que María se comportara de acuerdo con su nueva situación, pero se encontraron con el rechazo frontal de la joven.

Sus tíos cogieron un gran cariño a la joven y llegaron a adoptarla legalmente, declarándola heredera legal de todos sus bienes, pero ella rechazó esta propuesta aduciendo que lo que deseaba fervientemente era entrar  en la Orden de Carmelitas Descalzos, cuya fundadora fue Santa Teresa de Jesús, pero ello implicaba enviarla a la Península, ya que en la isla no habían conventos de dicha orden. Finalmente, sus padres adoptivos decidieron hacerle entrar en el convento de Santa Clara de Asís, de la Orden de los Franciscanos, como criada de un familiar de sus padres adoptivos, pero este proyecto se truncó debido a un extraño sueño de María y finalmente entró, en 1668, en  el convento de Santa Catalina de Siena perteneciente a la Orden Dominica, como simple lega para hacerse cargo de una monja muy anciana y enferma.

María no llegó a salir de su isla y muy poco de su convento, pero esto no quiere decir que no tuviera una influencia destacada en la sociedad. Sus penitencias se hicieron famosas, así como telequinesis, movía objetos a distancia, levitaciones, transfiguración, bilocación y poder de clarividencia, ya que en dos ocasiones anunció acontecimientos que posteriormente ocurrieron. Todo ello unido a un constante animo de servicio y ayuda a los más humildes, de ahí el nombre con que se la conoció “La Siervita”.

Su austero y alejado de la sociedad modo de vida, no impidió que tuviera contactos estrechos con personas de la sociedad de su época, como de Juan Jesús Hernández y Delgado, franciscano muerto en olor de santidad y actualmente en proceso de beatificación, aunque una de sus más extrañas amistades fue la del corsario Amaro Rodríguez Felipe.

Amaro pertenecía a la típica familia de pequeños terratenientes canarios, pero consiguió salir del anonimato, al introducirse en la marina mercante que operaba en la carrera de indias. Esto hizo que adquiriera experiencia como marino y también como militar, pero sin perder de vista nunca su Tenerife natal, donde invirtió las ganancias de sus actividades comerciales y militares, ya que las operaciones de corsario, legalmente otorgadas por el monarca Felipe V, le dieron pingues beneficios. Fue un personaje de leyenda, sobre el cual circulan todo tipo de leyendas, desde escándalos amorosos, hasta tesoros ocultos.

Fue con este extraño personaje que María tuvo una relación de consejera y amiga. A pesar de la diferencia de edad, ella era 25 años mayor, hubieron posteriores habladurías sobre su relación sentimental, pero lo cierto es que María solo actuó como consejera, cuando él pedía su opinión.

En relación a Amaro, hubo uno de los episodios de dilocacion a que hemos hecho mención anteriormente. Estaba el corsario en Cuba, cuando fue atacado por un pirata con la intención de apuñalarle. Según Amaro, en el momento crítico apareció María avisándole y consiguiendo salvar su vida. María, desde luego no había salido de su convento y menos para viajar a Cuba. Amaro siempre mantuvo este hecho como cierto.

Cuando ella murió en 1731, a los 87 años de edad, fue enterrada modestamente en su convento. Tres años más tarde, Amaro pretende construir un mausoleo en su honor. Fue grande la sorpresa cuando se encontró que su cuerpo estaba intacto. Amaro ordenó al artista José Rodríguez de la Oliva pintar un retrato que todavía se conserva.

María de León Delgado fue un personaje complejo. Una canaria muy venerada y recordada en su tierra. Actualmente su caso se encuentra en proceso de beatificación y se espera sea declarada santa.

Manuel de Francisco Fabre

https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_de_Jes%C3%BAs_de_Le%C3%B3n_y_Delgado

https://es.wikipedia.org/wiki/Amaro_Pargo

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