
Fundación de la Universidad de Mareantes (17 junio 1681)
El prestigio social de las personas que se dedicaban a las tareas marineras, era realmente mínimo en la España del siglo XVI, a pesar de que gran parte de la economía del imperio dependía de la capacidad de que las naves cruzaran el Atlántico. Es una de la paradojas de aquellos tiempos. La sociedad de la época, solo consideraban que eran de prestigio los trabajos manuales, si estos estaban ligados a la milicia. Ello se traducía en que un hijodalgo, no tenía inconveniente en alistarse como soldado raso y trabajar en la construcción de una defensa, pero no creían que
