LAS HISTORIAS DE TRES MARIA LUISA DE BORBÓN

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MARÍA LUISA DE BORBÓN Y WETTIN

María Luisa de Borbón y
Wettin

María Luisa Antonia Teresa Rafaela de Borbón y Wettin fue una infanta española y la penúltima emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico como cónyuge de Leopoldo II, siendo por lo tanto madre del emperador Francisco I y II. Nació el 24 de noviembre de 1745 en la localidad de Portici, en la región de Campania, como princesa de Nápoles y Sicilia, hija de los reyes de Nápoles y Sicilia, Carlos III de España y María Amalia de Sajonia. En 1759, tras la muerte del medio hermano de su padre, el rey Fernando VI de España, Carlos se convirtió en rey de España como Carlos III, y María Luisa viajó con su familia a la península.

Leopoldo II del Sacro Imperio Romano

Con el fin de reforzar los lazos entre las diversas ramas de la familia borbónica contrajo matrimonio el 16 de febrero de 1764 por poderes en Madrid con el archiduque Pedro Leopoldo de Habsburgo-Lorena, hijo de la emperatriz María Teresa I de Austria y del emperador Francisco I, convirtiéndose en la Gran Duquesa consorte de Toscana, y más tarde, su marido, en Leopoldo II del Sacro Imperio Romano Germánico. Al año siguiente, el 5 de agosto, en Innsbruck, volvieron a contraer matrimonio, esta vez en persona.

Francisco II

De su matrimonio con Leopoldo tuvo 16 hijos, de los que 14 sobrevivieron la infancia: María Teresa, Francisco II (que fue el último emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y primer emperador de Austria). Casado en primeras nupcias con Isabel Guillermina de Wurtemberg, en segundas con María Teresa de Borbón Dos Sicilias, terceras nupcias con María Luisa de Austria-Este y finalmente en cuartas con Carolina Augusta de Baviera.

Fernando III, el gran duque de Toscana. Casado en primeras nupcias con Luisa de Borbón-Dos Sicilias y después con María Fernanda de Sajonia. María Ana que fue abadesa del Convento teresiano de Praga, Carlos, duque de Teschen, que fue abuelo de la reina regente de España, María Cristina de Habsburgo-Lorena, Alejandro Leopoldo, Alberto, Maximiliano, José, María Clementina, Antonio Víctor, María Amalia, Juan, Raniero, Luis y Rodolfo, que fue cardenal-arzobispo de Olmoutz y protector de Schüler y Beethoven.

José II

Cuando en 1790 falleció sin descendencia el hermano de Leopoldo, José II, el marido de María Luisa heredó los títulos de los Habsburgo, y se convirtió en emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Tomando el nombre de Leopoldo II del Sacro Imperio Romano Germánico, el nuevo emperador se trasladó con su familia a Viena, donde María Luisa asumió el papel de consorte imperial. Leopoldo murió apenas dos años más tarde, el 1 de marzo de 1792. María Luisa siguió a su marido a la tumba en menos de tres meses, en el palacio imperial de Hofburg en Viena, el 15 de mayo de 1792, a causa de una de neumonía tras 40 años de reinado, y no viviría lo suficiente para ver a su hijo mayor, Francisco, como el último emperador del Sacro Imperio.

Ana del Tirol

Sus restos reposan en la cripta imperial, llamada también cripta de los capuchinos, situada bajo la iglesia de Santa María de los Ángeles, situada en la plaza del Neuen Markt, cerca del Palacio Imperial, que fue desde 1633 el principal lugar de sepultura para los Habsburgo austríacos. La iglesia fue fundada por la emperatriz Ana del Tirol, que dejó reservado en su testamento de 1617 un espacio para ella y su marido en la cripta de la Iglesia los Capuchinos que debía ser construida en Viena, siendo enterrada inicialmente en el Convento de la Reina en Viena y tras la inauguración de la cripta en 1633, fue transferida a la cripta imperial según sus deseos.

MARÍA LUISA DE BORBÓN-PARMA

María Luisa de Borbón-Parma

María Luisa de Borbón-Parma fue reina consorte de España como esposa de Carlos IV.  Mujer de fuerte carácter, influyó notablemente en el gobierno. Fue objeto de intensas calumnias y rumores sobre su vida privada. Se convirtió en una figura muy influyente sobre el rey y en los asuntos de gobierno. Conocida es la protección que la nueva Reina otorgó a la carrera política del antiguo guardia de corps, Manuel Godoy, tras la destitución de los Condes de Floridablanca y Aranda como ministros.

Nacida en 1751 era hija de Felipe I de Parma, hermano de Carlos III de España y duque de Parma y de la princesa Luisa Isabel de Francia, hija del rey Luis XV. A los ocho años quedó huérfana y pasó una infancia bastante solitaria. Nieta materna de Luis XV de Francia y nieta paterna de Felipe V de España, quienes eran sobrino y tío; hermana de Fernando I de Borbón-Parma; y también prima carnal de los reyes franceses Luis XVI, Luis XVIII y Carlos X. Se la considera la última reina del Antiguo Régimen en España.

Carlos IV

A los 12 años fue comprometida y a los 13 en 1765, contrajo matrimonio con el príncipe de Asturias, el futuro Carlos IV; eran primos carnales por vía paterna y parientes cercanos por la vía materna de María Luisa.​ En 1788 se convirtió en reina consorte de España tras la muerte de su suegro el rey Carlos III y ser reconocido como rey de España su esposo, Carlos IV. María Luisa de Parma ejerció una gran influencia sobre su marido.

Su relación con Manuel Godoy y su influencia sobre el rey la hicieron impopular entre el pueblo y los aristócratas. También fue célebre por sus rivalidades con María del Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo, la duquesa de Alba de Tormes, musa de Goya, y desavenencias con María Josefa de Borja Pimentel y Téllez-Girón, la duquesa de Osuna, además de tuvo rivalidades famosas con damas de la nobleza y estuvo enfrentada con numerosos miembros de la Corte española del momento. Se rumoreaba que había sido la autora de la muerte por envenenamiento de su nuera, la princesa María Antonia de Nápoles y Sicilia, de quien no gustaba. 

Manuel Godoy

En el año 1807 la firma del Tratado de Fontainebleau provocó la entrada del ejército francés en España. Coincidiendo con este hecho se organizó una conjura en la que tomó parte el príncipe de Asturias, Fernando, futuro Fernando VII. El 17 de marzo de 1808 tuvo lugar el Motín de Aranjuez que logró la caída de Manuel Godoy y la abdicación de Carlos IV en favor de su hijo. Napoleón Bonaparte aprovechó la situación para intervenir en España al forzar a su vez la abdicación de Carlos IV en su favor y la renuncia del príncipe Fernando a sus derechos de sucesión.

María Luisa y Carlos IV tuvieron catorce hijos, incluyendo al futuro Fernando VII y la Infanta María Luisa (la reina de Etruria al casarse con Luis de Borbón), en trece embarazos (aparte de estos, la reina tuvo 10 embarazos más que acabaron todos en abortos espontáneos, lo cual suma un total de 24 embarazos). La tarde del día 2 de enero de 1819, Fray Juan de Almaráz fue requerido por la reina para la que sería su última confesión. En ella le hacía partícipe de algo inaudito, algo que asombró al clérigo y que a la postre le iba a arruinar la vida: «Ninguno de sus hijos era de legítimo matrimonio». También le instó a que redactara un documento con esa declaración para que se hiciera público una vez que el confesor hubiera muerto. Instantes después, la reina fallecía. Fray Juan de Almaráz, pensó en la orden que le había dado la reina y a los pocos días, el 8 de enero de 1819, redactó un documento que guardó en sobre lacrado.

Motín de Aranjuez

Tras el Motín de Aranjuez en el año 1808, acompañó a Carlos IV al exilio en Francia, confinados por Napoleón en Compiègne, y posteriormente, cuando Napoleón lo autorizó, en el 1812 en Roma, donde falleció el 2 de enero 1819 poco después que su esposo, reinando ya su hijo Fernando en España, el cual ordenó el traslado de los restos de sus padres para ser enterrados en el Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial.

Juan Pignatelli

Ninguna reina de España ha tenido tan mala prensa ni ha sido tan denostada por la historiografía como la esposa de Carlos IV, calificada de “ninfómana”, “prostituta” y “Mesalina”. Una leyenda negra que convierte a la italiana María Luisa de Borbón-Parma en “buscadora incansable de las sensaciones viriles de cuantos apuestos cortesanos la rodeaban y de los más granados guardias de corps”. Los cotilleos de la villa y corte no quedan en Godoy, otros amantes se achacan a la princesa: Juan Pignatelli (también guardia de Corps), Eugenio Portocarrero y Palafox — el conde de Teb — -, y Agustín de Lancaster — el hijo del duque de Abrantes — .

Entre el pueblo circulaban pasquines, canciones y burlas como la siguiente:

“¿Pero qué admiración le doy

si la reina por su lujuria

le enamoró: ¡oh, qué furia!

 le sacó del cuartel,

para joderse con él,

señor duque de la Alcudia? (Godoy)”.

Manuel Godoy y la reina

Los historiadores se dividen en cuanto a la naturaleza de las relaciones entre Manuel Godoy y la reina, para unos es impensable que no se diera trato carnal entre María Luisa y el guardia de corps en pleno ascenso social, para otros no está demostrado que existiera el affaire, pero lo único cierto es que Godoy se convierte es uno de los hombres más ricos del país, en duque y grande de España, generalísimo, ministro, Príncipe de la Paz, miembro de la familia real y alteza serenísima. Según la historiografía revisionista María Luisa de Parma se convirtió en blanco de los ataques dirigidos a Godoy y al soberano, que era visto como un hombre débil, apático y arrastrado por los desmanes de su esposa, igual que Luis XVI en Francia.

María Luisa es célebre por los retratos que le hizo Francisco de Goya, que captan su evolución física, incluyendo la pérdida de dientes que le daba un gesto característico. Notable fue el interés de la soberana en algunas de las obras benéficas llevadas a cabo por la Junta de Damas de Honor y Mérito, como la gestión de las Escuelas Patrióticas. Con el fin de incrementar la implicación de las mujeres de la aristocracia en las labores asistenciales, la Reina ideó y creó la Orden de Damas Nobles de María Luisa, cuyos Estatutos firmó personalmente el 15 de marzo de 1794.

MARÍA LUISA DE BORBÓN

María Luisa Josefina Antonieta de Borbón

Aunque a las tres se las conoce como María Luisa de Borbón, a las María Luisa cuyas vidas acabamos de narrar, No debemos confundirlas con la María Luisa Josefina Antonieta de Borbón, nacida en La Granja de San Ildefonso, el 6 de julio de 1782. Fue hija del rey Carlos IV de España y de la princesa María Luisa de Borbón-Parma, aficionados respectivamente al violín y al canto, que entonces ostentaban el título de príncipes de Asturias. María Luisa era nieta por vía paterna del rey Carlos III de España y de la princesa María Amalia de Sajonia, mientras que por vía materna lo era del duque Felipe I de Parma y de la princesa Luisa Isabel de Francia.

Luis de Parma

Esta infanta estudió canto y piano con los mejores maestros, como Francesco Federici, y participaba activamente en las frecuentes veladas de música de cámara, junto a familiares y amigos. Entre ellos estaba su primo Luis de Parma, llegado a la corte española con la misión de elegir esposa. Pronto se decantó por María Luisa, con quien compartía una intensa pasión por la música. Juntos cantaban, tocaban el teclado a cuatro manos y coleccionaban partituras del repertorio más moderno, internacional y variado del momento.

En 1801, Luis fue coronado Rey de Etruria, estado satélite de la Francia napoleónica establecido sobre Toscana. Se trasladaron con todas sus partituras al Palacio Pitti de Florencia. Fue una infanta española que al contraer matrimonio se convirtió en reina de Etruria. A los pocos meses de ocupar el trono, los reyes regresaron de nuevo a España, para visitar a la familia real española, reunida en Barcelona con motivo de la celebración de las dobles bodas hispano-napolitanas entre el príncipe de Asturias Fernando con la princesa María Antonia y la infanta María Isabel con el príncipe heredero de Nápoles, Francisco Jenaro.

Ducado de Lucca

Ni la frágil salud del rey, ni el avanzado embarazo de la reina, les disuadieron de emprender el viaje. María Luisa dio a luz en el barco a una niña. El 5 de octubre desembarcaron en Barcelona y el día 6 la infanta fue bautizada solemnemente, recibiendo como nombre el de Luisa Carlota y teniendo como padrinos a sus abuelos los reyes de España. Pero Luis, que padecía de epilepsia, falleció sólo dos años después, al parecer envenenado, dejando a María Luisa viuda a los 20 años, con dos hijos pequeños y la responsabilidad de gobernar como Regente hasta 1807, y duquesa soberana de Lucca desde 1814 hasta 1824, en el momento de su muerte, acaecida en Roma, el 13 de marzo de este último año.

María Luisa, además, fue intérprete, mecenas y coleccionista de música. Hace doscientos años que, en 1821, se copiaban sobre papel italiano las sinfonías más antiguas conocidas de una compositora española. Durante una investigación de la Biblioteca Palatina de Parma, realizada hace unos años, la musicóloga y profesora de la Universidad de Salamanca, Ana Lombardía González, descubrió que era la primera mujer compositora de música orquestal de España al encontrar las cuatro sinfonías de María Luisa de Borbón.

Batalla de Marengo

Su futuro se vio afectado por la expansión napoleónica en Italia. Tras la entrada de Napoleón en Milán y la Luis de Parma , por la Paz de Luneville de 9 de febrero de 1801, se estipuló que el duque de Parma cambiaría su ducado por la Toscana. No obstante, en marzo de ese mismo año, se acordó con la Corte española que se obligaría a abdicar al duque Fernando y que se crearía en Florencia un nuevo reino, el reino de Etruria, para que lo ocupara la pareja formada por Luis y María Luisa. Esta antepasada de Felipe VI sufrió exilio y prisión con una vida plagada de episodios azarosos. Fue reina de Etruria hasta que Napoleón la expulsó de Italia y, tras trasladarse a Madrid en 1808, la Guerra de la Independencia y como consecuencia de la abdicación de los reyes españoles, se vio empujada al exilio en Francia, donde Bonaparte la detuvo y la condenó a dos años de cárcel en un monasterio de Roma.

Vivió como prisionera en Fontainebleau y Compiègne hasta la caída de Napoleón. Pero ello no le impidió dedicarse a la música, su pasión real desde que era niña y estudió canto, piano, guitarra y arpa. Su amor por este arte la llevó a reunir una colección de 2000 partituras del repertorio más moderno de la época, además de componer, y organizó tertulias musicales y conciertos con otras damas. Sus recursos le permitieron también dedicarse al mecenazgo, fundando un instituto y un conservatorio para mujeres en el que se impartía aritmética, latín, piano, pintura, canto y baile, patrocinando además a varias artistas como la poeta y bailarina Teresa Bandettini, la compositora Annas Marchi o la pintora Matilde Malenchini.

Duquesa de Lucca

Escribió sus memorias que hizo traducir a cinco idiomas para reivindicar sus derechos dinásticos sobre Etruria, que nunca consiguió. Sin embargo, gracias a su tenacidad, le otorgaron su soberanía sobre el ducado de Lucca, que gobernó hasta su muerte. Al ser nombrada Duquesa de Lucca, María Luisa se hizo retratar por el pintor de moda, Vincenzo Camuccini, con una partitura de música instrumental. Esta era considerada mucho más intelectual y compleja que la música para canto y piano, propia de la educación femenina de la época. Y es que ella misma compuso nada menos que cuatro “sinfonías” u oberturas para orquesta completa, con una plantilla de hasta veinte instrumentos.

Familia de Carlos IV

En el cuadro Familia de Carlos IV pintado por Francisco de Goya, encontramos a la infanta doña María Luisa, con su hijo Carlos Luis en brazos, y su esposo, el príncipe Luis de Parma a la derecha del lienzo. María Luisa merece ser recordada en la historia del arte, la de la música e incluso la del feminismo. De hecho, su figura revela el activo papel de las mujeres en la vida cultural de principios del siglo XIX, incluidas mujeres que, como ella, se adentraron en terrenos dominados por figuras masculinas. Durante su corto matrimonio tuvo dos hijos: Carlos Luis de Borbón y María Luisa Carlota de Borbón. Fue beatificada en 1876 por el papa Pío IX.

Jaime Mascaró Munar

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