
Atentado contra Fernando el Católico (7 de diciembre de 1492)
Situémonos en un lejano otoño de hace varios cientos de años. EL rey Fernando II de la Corona de Aragón, bajaba por las escaleras del Palacio Mayor Real de la ciudad de Barcelona, escaleras que todavía existen y hoy en día sufren con paciencia la invasión diaria de turistas procedentes de todo el mundo. Podemos imaginar la situación. A finales del siglo XV, los protocolos de protección no se parecían en nada a los actuales, probablemente el Rey bajaba tranquilamente, rodeado de su servicio habitual y el pueblo observaba la escena desde una cierta distancia. Nadie se acercaba al Rey
