
Concurso V Centenario: Nombres Propios
Narración creada y enviada por Ricardo Aller Malaca, febrero de 1522. Si cerraba los ojos, Jorge de Alburquerque podía percibir el intenso olor a sal que impregnaba los muros de la fortaleza portuguesa que se abría inexpugnable al océano mientras paseaba por el camino de ronda, disfrutando de los últimos estertores de un sol que trataba en vano de evitar ser consumido bajo un halo de neblina, anticipo de tormenta. ―Un hermoso paisaje para un mundo que creíamos insondable y que quizás ya no lo sea tanto. El eco de una voz procedente de las saeteras lo sobresaltó. Al girarse,
