
FRANCISCO CASCALES, el historiador de Murcia
Murcia, 1633 Cae la tarde cuando Francisco Cascales termina de releer unos versos de Luis de Góngora. Desde hace años lleva escuchando tantos elogios entusiastas como encendidas críticas hacia el poeta cordobés por intrincado laberinto de versos imposible de descifrar, pero como humanista, siente la obligación de formarse la suya propia. Le ha bastado una segunda lectura para descubrir en su obra brillantes metáforas, con las palabras colocadas con admirable precisión, pero también que cada estrofa exige un esfuerzo constante. En ese momento, Cascales frunce el ceño, se levanta y comienza a pasear por la habitación: el talento de Góngora









