LA FE CATÓLICA EN ESPAÑA, EUROPA E HISPANOAMÉRICA

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Reconquista de España y defensa de la Fe en Europa. MILAGROS EUCARÍSTICOS: Vocación de España para el Mundo.

Trabajo final del III CURSO DE HISTORIA DE ESPAÑA

Autor; José Manuel de la Torre Moreno

INTRODUCCIÓN

El objetivo es realizar:

  • parte primera), un repaso de la historia de reconquista española hasta conseguir la unidad de credo en España y su influencia en Europa e Hispanoamérica,
  • parte segunda), una pequeña recopilación de los milagros eucarísticos sucedidos en España y tratar de interpretar el por qué y para qué han sucedido; las causas y consecuencias de esto.

Según el estudio de Carlo Acutis se documentan y describen108 milagros eucarísticos probados en total en el mundo, hasta la fecha 2006 (cuando Carlo muere y es enterrado en Asís). Pero desde entonces ha habido y sigue habiendo más.

He hecho un pequeño estudio sobre el estudio de Carlo Acutis (MIRACOLI EUCARISTICI – Mostra Internazionale Ideata e Realizzata da Carlo Acutis e Nicola Gori) y he sacado algunas conclusiones después de meditar un poco y en base a lo aprendido durante este III Curso de Historia de España.

ANÁLISIS

PARTE PRIMERA

Se hace un breve repaso de la historia de España y su influencia en la fe de Europa e

Hispanoamérica, desde una perspectiva católica.

España

Antes de la llegada de los musulmanes en el año 711, la situación de España estaba marcada por la existencia del Reino Visigodo [1, 2]. En este periodo, la Península Ibérica había sido invadida a principios del siglo V (año 409) por diversos pueblos bárbaros, incluyendo los suevos, vándalos y alanos, antes de la llegada de los visigodos [2, 3].

Los visigodos habían llegado a la península tras sellar un pacto con Roma en el año 416, con el objetivo inicial de expulsar a otros invasores, aunque los suevos lograron establecerse en el noroeste [3]. Inicialmente, los visigodos profesaban la herejía arriana, pero fueron aceptados por la población hispanorromana, que mantenía su fe católica. A pesar de una segregación social y legislativa inicial entre ambos grupos, hubo intentos de armonizar sus religiones [4]. Con el tiempo, los visigodos se romanizaron, adoptaron el latín y la lengua romance, y se convirtieron al catolicismo [5, 6].

Un evento crucial que definió la situación religiosa y política antes del 711 fue el III Concilio de Toledo en el año 589, donde el rey Recaredo se convirtió al catolicismo, lo que llevó a la unidad religiosa en el reino visigodo. Muchos consideran esta fecha como el nacimiento de España [7]. Esta conversión y asimilación contribuyeron a una mayor unidad en España en comparación con otras regiones europeas dominadas por pueblos bárbaros [6]. La

Monarquía hispana ya se estaba configurando como una primera forma de Estado,buscando su razón de ser en el bien y la justicia [8].

Figuras intelectuales como San Isidoro de Sevilla fueron destacadas en esta época, con su obra *Etimologías* que contribuyó a la transmisión del saber clásico a Europa [6]. Las raíces cristianas de Europa, que se remontan al Imperio Romano y se consolidaron con la legalización y posterior oficialización del cristianismo en los siglos IV y V, también habían impregnado la cultura y las estructuras sociales de Hispania [9].

Así, antes de la invasión musulmana, España era un reino visigodo católico, regido por Don Rodrigo, con una identidad que ya se había forjado en torno a la fe cristiana y una notable transmisión de saberes [1, 7, 10, 11].

Las principales acciones del pueblo hispano para defenderse de la invasión musulmana y llevar a cabo la Reconquista entre los siglos VIII y XIV se centraron en la preservación de su identidad cristiana y la recuperación del territorio perdido, lo que se convirtió en un proyecto histórico constante y unificador [1-5].

Estas acciones clave incluyeron:

  1. Establecimiento y mantenimiento de focos de resistencia en el Norte: Tras la rápida invasión islámica del 711, que ocupó la mayor parte de la Península Ibérica, una franja norteña que se extendía desde los Pirineos hasta Galicia, conocida como «la España húmeda» y montañosa, permaneció libre [6, 7]. Las montañas de Asturias, en particular, se convirtieron en el baluarte de la cristiandad y la esencia de la cultura europea [8, 9]. Los cristianos nunca aceptaron la dominación musulmana, considerándola un «contratiempo pasajero» y un «ideal» a reconstruir [4, 10].
  2. Forja de una identidad nacional y religiosa unificada: La lucha constante durante más de siete siglos contra el invasor musulmán llevó a una profunda identificación de «lo español» con «lo cristiano» y católico [11-17]. Aquellos que iniciaron la Reconquista se denominaron a sí mismos «cristianos», haciendo de esta su principal designación y el vínculo que los unía [15]. Esta vocación cristiana occidental fue lo que constituyó la realidad española, diferenciándola de otras regiones que se islamizaron [15, 18, 19]. La Reconquista no era solo una empresa militar, sino también una empresa nacional y religiosa [16, 20].
  3. Desarrollo de virtudes guerreras y el arquetipo del caballero: La lucha prolongada contra el peligro musulmán cultivó en el alma hispánica un modo de ser particular, con una acentuación de las virtudes guerreras que se condensaron en el tipo humano del caballero o paladín [12, 21, 22]. Este caballero estaba impregnado de religiosidad y entendía la vida como una lucha para imponer «una forma buena» a la realidad circundante [21].
  4. Organización política y territorial a través de reinos cristianos: El proyecto permanente de la Reconquista impulsó la formación de diversas unidades políticas como Asturias, León, Castilla, Navarra, Aragón y los Condados catalanes, que se fueron expandiendo y uniendo progresivamente mediante un sistema de «incorporaciones» [5, 23-26]. Se buscaba la legitimidad en la herencia del Reino de Toledo, considerado el heredero del Imperio Romano [25].
  5. Innovaciones institucionales, como las Cortes: Alfonso IX de León convocó las Cortes de León en 1188, la primera asamblea representativa con la participación de los tres estamentos (nobleza, clero y procuradores de ciudades y villas) en el Viejo Continente.

Esta innovación permitió que el reino se sustentara en estos estamentos, no solo en el rey [27- 29]. Otros reinos peninsulares copiaron este modelo en los siglos XIII y XIV [29].

  • Cooperación militar estratégica: A pesar de la pluralidad de reinos y de periodos de «convivencia polémica» y «luchas intestinas» [3, 30], existió una estrategia común. Un ejemplo destacado de esta cooperación fue la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, donde los reinos cristianos se unieron contra un enemigo común, considerándola «la Batalla» por excelencia [26, 31].
  • Intercambio cultural y transmisión de saberes: Aunque la relación fue de «hostilidad fundamental y permanente» [32], la «convivencia polémica» también generó interacciones culturales y religiosas [3, 30]. La Península Ibérica, en particular, se convirtió en un punto crucial para la transmisión de saberes orientales y helenísticos a Europa [33]. Esto se llevó a cabo a través de iniciativas como las de Toledo, donde sabios judíos y musulmanes traducían textos del árabe al castellano, y luego cristianos los pasaban al latín, facilitando así la llegada del aristotelismo y otros conocimientos a Europa [33].

En resumen, el pueblo hispano, entre los siglos VIII y XIV, no solo resistió activamente la invasión musulmana desde focos del norte, sino que también forjó una identidad nacional indisolublemente ligada al cristianismo, desarrolló estructuras políticas propias y cooperó militarmente, a la vez que se convirtió en un puente cultural para Europa. Esta prolongada lucha fue vista como el «proyecto permanente» de recuperar la España perdida, unificando a los reinos cristianos en torno a un objetivo común [3, 23, 25]: una sola fe, un solo Credo.

Al hablar de este proyecto, no podemos dejar de mencionar a los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, quienes emprendieron una serie de medidas fundamentales para asegurar y consolidar la fe católica en España, identificando la unidad religiosa como un valor primordial y esencial para la Monarquía [1-4]. Consideraban que su potestad se hallaba enteramente al servicio de Dios y de su Iglesia, actuando como adalides del catolicismo [2, 5, 6].

Las principales medidas fueron:

  1. Reforma             de             la             Iglesia             y            el                         Clero
    1. Impulso a la Reforma Religiosa: Los reyes no inventaron un programa de reforma, sino que lo heredaron, proporcionándole el impulso necesario [7]. Se apoyaron en órdenes como los jerónimos, a los que Isabel estaba estrechamente vinculada [8-10], así como en cartujos, benedictinos, franciscanos observantes y dominicos [10, 11]. Esta reforma buscaba  la  renovación  interior  del  hombre  desde  la  Iglesia  [10].
    2. Mejora Intelectual y Moral del Clero: Los esfuerzos se orientaron a la mejora intelectual de los clérigos y la elevación de las prácticas religiosas y costumbres, que estaban muy deterioradas, sin hacer distinción entre clérigos y laicos [12]. Se puso fin al concubinato de eclesiásticos y laicos, y se buscó que los clérigos vivieran con la dignidad de su profesión [7].
    3. Control del Nombramiento de Obispos (Derecho de Presentación y Patronato): Los Reyes Católicos lucharon denodadamente para conservar el derecho de presentación de candidatos para las diócesis vacantes y para impedir abusos de la Curia romana [13, 14]. Consideraban este derecho una prerrogativa y una garantía de que se nombrarían buenos obispos, a diferencia de los candidatos a veces poco ejemplares de Roma [14, 15]. Esta práctica se amplió al Patronato Regio en Granada y América, permitiéndoles escoger los pastores y asumir los gastos de construcción de templos y organización eclesiástica en los nuevos dominios [14, 16]. En 1486, Inocencio VIII confirmó las condiciones que ratificaban el  derecho  de  los  reyes  a  proponer  nombres  al  Papa  [15,  17].
    4. Fomento de los Estudios Generales y Universidades: Se prestó gran atención al desarrollo de los sistemas educativos, mostrando afecto por las Universidades de Salamanca y Valladolid [18]. Los reyes insistieron en obtener del Papa la confirmación de los acuerdos de las Cortes de Toledo sobre el monopolio de los títulos y solicitaron nombrar visitadores para    restablecer    el    orden    en    las    universidades    [19].
    5. Creación de Colegios Mayores: Bajo el patrocinio del Cardenal Mendoza y fray Alonso de Burgos, surgieron colegios mayores como Santa Cruz y San Pablo en Valladolid, con la idea de  Cisneros  de  crear  una  universidad  basada  en  colegios  [20].
    6. Nombrar a Cisneros como Arzobispo de Toledo: Este nombramiento, junto con la acumulación de poderes, inició una experiencia sin precedentes de reforma archidiocesana. Cisneros fue autorizado a reformar monasterios y conventos, imponer disciplina al clero y fundar una nueva universidad [21, 22]. La reina Isabel le otorgó su apoyo para   asegurar   el   triunfo   de   la   observancia   franciscana   [23].
  • Establecimiento  y Fortalecimiento de la Inquisición.
    • Combate a la «Herética Pravedad» y a los Conversos Insinceros: El nuncio Nicolás Franco advirtió en 1477 sobre el peligro que representaban los conversos insinceros y la numerosa comunidad judía en España [3, 24, 25]. La repulsa hacia los conversos se extendía [26].
    • Solicitud de la Inquisición: Los reyes se quejaron de la ineficacia del procedimiento inquisitorial anterior (gestionado por obispos) y pidieron al Papa la facultad de escoger a los    inquisidores,    ofreciendo    el   apoyo    del    Estado    [27].
    • Bula *Exigit sincera devotionis*: Sixto IV aceptó la propuesta y el 1 de noviembre de 1478 emitió esta bula, permitiendo a la Corona elegir a dos o tres eclesiásticos para perseguir la «herética pravedad» y convirtiendo la Inquisición en un órgano de la Monarquía española con                                  carácter   eclesiástico             [27-29].
    • Fracaso de la Catequesis Previa: Antes de la acción represiva, se intentó una catequesis intensa para los conversos, pero fracasó debido al temor que inspiraban las penitencias [30].
    • Expulsión Local de Judíos: En 1483, los inquisidores Morillo y San Martín ordenaron la expulsión de los judíos de las diócesis de Sevilla, Cádiz y Córdoba. El Consejo Real confirmó esta medida, que fue interpretada como provisional por muchos judíos, quienes se                trasladaron      a                         juderías   extremeñas                    [31,       32].
    • Consolidación de la Inquisición: Tomás de Torquemada, como inquisidor general, estructuró la Inquisición y creó el Consejo de la Santa Inquisición, integrándolo en el sistema polisinodial de la Monarquía [33]. Los fondos de las confiscaciones se destinaron a la construcción del monasterio de Santo Tomás en Ávila, donde no se admitirían conversos ni sus descendientes [33]. Hacia 1487, la Inquisición ya abarcaba todos los reinos    españoles [34].
  • Expulsión de judíos y musulmanes.        
    • Expulsión de los Judíos (1492): Los Reyes Católicos emitieron el decreto de expulsión de los judíos, dándoles cuatro meses para convertirse al cristianismo o salir de los reinos [35]. Aunque consciente de los perjuicios económicos, Fernando consideró que ningún interés podía compararse con el gran beneficio de la unidad de fe [4, 34]. Durante el plazo, se intensificaron las predicaciones y se ofrecieron exenciones de impuestos y salvaguardia frente   a   procesos   inquisitoriales   a   quienes   se   bautizaran   [36].
    • Extinción del Mudejarismo en Castilla (1502): La guerra de Granada se integró en los esfuerzos por la unidad religiosa, no tolerando la fe musulmana como base política [37]. Tras las revueltas de 1500 y 1501, se derogaron las capitulaciones que permitían a los musulmanes conservar su religión y costumbres [38]. En 1502, una pragmática del Consejo Real obligó a todos los musulmanes residentes en Castilla a bautizarse o exiliarse a África, extinguiéndose así   el mudejarismo   (38,39),           
  • Conquista   de   Granada   y   Evangelización   de   Nuevos   Territorios
    • Guerra de Granada (Reconquista): La conquista de Granada fue considerada el tramo final de la Reconquista, buscando la unidad religiosa y política de la Península [37]. Isabel insistía  en  que  esta  guerra  era  el  mejor  servicio  a  la  Cristiandad  [40].
    • Evangelización de Canarias y América: La intención principal al obtener las islas y Tierra Firme del mar Océano fue atraer y convertir a sus pueblos a la fe católica [41]. La Iglesia, bajo el Papa Clemente VI, había establecido que la conquista solo era legítima si tenía como objetivo principal la evangelización [42, 43]. Isabel, en su testamento, hizo de este mandato de evangelización y buen trato a los indios una ley fundamental del Reino [41, 44, 45]. Las bulas papales de 1493 (*Inter Coetera* y *Dudum siquidem*) legitimaron el descubrimiento  supeditándolo  a  este  compromiso  de  evangelización  [46
  • Protectorado de los Santos Lugares: Fernando e Isabel obtuvieron el patronazgo de los Santos Lugares en Jerusalén, comprometiéndose a invertir en su mantenimiento y defender a los franciscanos allí presentes [47]. Isabel asignó una pensión de 300 florines de oro para la   conservación   de   la   Iglesia   del   Santo   Sepulcro   [48].

Estas medidas reflejan una profunda convicción de que la unidad de fe era un bien social supremo y que la Monarquía tenía un deber divino de promoverla y defenderla, consolidando a España como el baluarte del catolicismo en Europa y en los nuevos mundos [1, 2, 4-6, 49].

Europa

Las medidas principales que tomaron los Reyes Católicos para asegurar la fe en Europa, las fuentes resaltan una política integral y profundamente arraigada en la convicción religiosa de los monarcas, especialmente de Isabel la Católica.

España, bajo su reinado, se posicionó como un bastión fundamental del catolicismo en Europa [2-4]. Las principales medidas fueron:

  • Consolidación de la unidad de fe en España como modelo para Europa:
    1. La profunda formación religiosa de Isabel la Católica moldeó su alma y mente, llevándola a ver la fe como un eje central de su existencia [5, 6].
    2. La unidad de credo se convirtió en la «columna vertebral de la Monarquía» y un «signo distintivo en relación con los otros países de Europa» [2, 7, 8]. Los Reyes Católicos recibieron el título oficial y hereditario de «Católicos» de la Iglesia romana, lo que fue más que un honor, un reflejo de su compromiso [6, 8].
  • Optaron deliberadamente por una versión de la modernidad basada en el «realismo» católico, haciendo de España el «más firme bastión del catolicismo» en contraste con el nominalismo de la Reforma protestante en otros lugares de Europa [2].
    1. Esta unidad de fe era vista como un «valor de gran precio» y un requisito indispensable para la «completa maduración de la Monarquía», en una época donde se afirmaba «un hombre, una fe» [9].
    2. El objetivo final de esta política interna no era solo la reforma de la sociedad española, sino también el propósito de dar a la sociedad unidad de fe sin reparar en los medios [10].
  • Defensa de la Cristiandad frente al Islam en la Península Ibérica y el Mediterráneo:
    1. La Reconquista de Granada fue presentada como el «mejor servicio que los reinos españoles pueden prestar a la Cristiandad» [11]. Esta guerra no solo buscaba la recuperación territorial, sino también la «restauración del cristianismo» [12].
    2. La lucha contra el Islam se extendió al Mediterráneo occidental, considerado un espacio vital para la Monarquía hispana [13-17]. Fernando el Católico consideraba la defensa del Mediterráneo frente a los turcos como el «objetivo número uno de la Cristiandad» [14, 18].
    3. Se realizaron esfuerzos para fortificar Sicilia y Malta y prestar ayuda a la Orden de San Juan en Rodas, una posición de «extrema vanguardia» contra los otomanos [19, 20]. También buscaron establecer relaciones pacíficas con los principados musulmanes del norte de África para asegurar el Tirreno [19, 21].
    4. España fue «constreñida durante ocho siglos a montar la guardia en el baluarte de Europa» frente a la «ola musulmana», salvando la Cristiandad y la «esencia de la cultura europea» [22-24].
  • Reformas religiosas y eclesiásticas en España:
    • Los Reyes Católicos impulsaron una profunda reforma de la Iglesia en España, heredando y potenciando movimientos iniciados por órdenes como los jerónimos y franciscanos observantes [7, 10, 25, 26]. Esta reforma buscaba la «renovación interior del hombre» desde la Iglesia [25
  • Los esfuerzos se dirigieron a la mejora intelectual y moral del clero y laicos, dando gran importancia a los libros y la música, y apoyando a impresores extranjeros [10, 27].
  • A través del Derecho de Presentación y, posteriormente, el Patronato Real, la Corona intervino decisivamente en la selección de obispos y otros beneficiarios eclesiásticos. Esto les permitió nombrar a personas de «buena preparación» y «adictas a la Corona», asegurando que los obispos fueran «modelos de santidad» y «verdaderos oficiales de la Corona» [8, 28-35]. Esto contrastaba con el nepotismo y los abusos de la Curia romana [28, 29, 33].
    • Se buscó también que el clero contribuyese a los gastos de la guerra y la defensa de la fe, estableciendo un impuesto general sobre el clero [36, 37
  • Establecimiento de la Inquisición Española:
    • Aunque la Iglesia ya tenía procedimientos inquisitoriales, Fernando e Isabel la convirtieron en un órgano del Estado [28, 38]. La Inquisición fue establecida por bula papal en 1478 para combatir la «herética pravedad» [38].
    • Fernando el Católico expresó que «ningún interés económico podía compararse con el gran beneficio que, para los reinos, significaba la unidad de fe» [39].
    • La Inquisición tenía como objetivo la «liquidación de la herética pravedad» y la «extirpación de la raíz del judaísmo», que se consideraba el origen de todos los males, especialmente en relación con los «conversos insinceros» [40-42].
    • Aunque la medida tenía connotaciones políticas y de control social, los reyes la veían como un instrumento esencial para salvaguardar la fe, incluso conociendo los perjuicios económicos que acarrearía [9, 39].
  • Política de alianzas matrimoniales y diplomáticas para contener a Francia:
    • Los Reyes Católicos implementaron una política peninsular de reforzar la amistad con Portugal (mediante matrimonios) y someter Granada, así como una «gran alianza occidental» [43-46].
    • Fernando el Católico buscó una estrecha alianza con las dinastías de Aviz (Portugal), Tudor (Inglaterra) y Habsburgo (Borgoña/Imperio) para contrarrestar la superioridad de Francia y sus ambiciones, que consideraba «desestabilizadoras» para el proyecto mediterráneo español [44, 45].
    • Estos enlaces matrimoniales, como el de Juan con Margarita de Austria y Juana con Felipe «el Hermoso», fueron estratégicos para rodear a Francia diplomáticamente [46, 47].
    • La política buscaba evitar que Francia desarrollara una hegemonía que perturbara el equilibrio en Italia y el Mediterráneo occidental [15, 16, 44, 45, 48-50]. La paz de Florencia (1486) y la de Bagnolo proyectaron a Fernando como una figura hegemónica en el Mediterráneo occidental [15].

Estas medidas, aunque muchas se centraron en España, tuvieron un impacto directo y una clara intención de asegurar la posición de la fe católica en el contexto europeo, tanto a través de la defensa militar contra las amenazas externas, como mediante la reforma interna de la Iglesia y la consolidación de una identidad católica fuerte y unificada que sirviera de baluarte.

Hispanoamérica

Las principales medidas que tomaron los Reyes Católicos para asegurar la fe católica en América, incluyen una serie de acciones fundamentales, impulsadas por una profunda convicción religiosa, especialmente por parte de la Reina Isabel.

Las   principales  medidas  fueron:                      

  1. La   evangelización   como   propósito   principal   de   la   conquista:
    • La intención primordial de Isabel la Católica, al solicitar a la Santa Sede Apostólica las islas y Tierra Firme del mar Océano, fue «procurar inducir y traer los pueblos de ellas y convertirlos a nuestra Santa Fe católica» [1]. Este objetivo no era secundario, sino la «principal intención»   [1, 2].
    • Ella mandó a sus herederos que «éste sea su principal fin y que en ello pongan mucha diligencia» [1]. Carlos V también expresó esta convicción, diciendo a los prelados de Panamá y Cartagena: «Mirad que os he echado aquellas ánimas a cuestas; parad mientes que  deis  cuenta  dellas  a  Dios,  y  me  descarguéis  a  mí»  [2,  3].
    • Para la Reina Isabel, las nuevas islas o tierras significaban «almas para la cristianización» [4], y la conquista de Canarias se presentaba como un éxito porque el archipiélago era ya «tierra de                              cristianos»   [4].
  • El         Patronato         Real         sobre         la         Iglesia         en           América:
    • La Corona asumió la construcción, sostenimiento y servicio de las nuevas iglesias en Granada        y        América,        invirtiendo        «cantidades         enormes» [5].
  • Esto llevó al establecimiento del patronato, que «prácticamente identificaba las dos autoridades» [5]. Isabel se declaró dispuesta a asumir todos los gastos y responsabilidades, pero a cambio reclamó para sí el derecho a «escoger los pastores encargados de las nuevas sedes» [6] y a «proponer» nombres al Papa para las dignidades mayores, siendo el Papa quien extendía los documentos de designación [7].
    • Este sistema permitió que, en un plazo breve, América fuera evangelizada hasta sus rincones  más remotos   [7].
  • Trato  justo  y  consideración  de  los  indígenas  como  súbditos  libres:
    • Isabel la Católica, en un codicilo de su testamento, adelantándose a la legislación de cualquier otro país, mandó que los indios «no reciban agravio alguno en sus personas y bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados y si algún agravio han recibido, lo remedien y provean por manera que no se exceda en cosa alguna lo que por las letras apostólicas  de  la  dicha  concesión  nos  es  infundido  y  mandado»  [1].
    • Esta disposición establecía que los habitantes de las Indias eran «seres humanos que debían ser convertidos a la fe y salvaguardados en su libertad», siendo la primera vez que una doctrina de «derecho natural, previo a cualquier otro,» se presentaba de forma imperativa como  ley   [8].
    • Las instrucciones para el segundo viaje de Colón (29 de mayo de 1493) insistían en «instruir a los indios en la fe cristiana tratándolas con aquella benevolencia que merecían al   ser   verdaderos   súbditos   libres   de   los   monarcas»   [9].
  • Apoyo   a   las   órdenes   religiosas   para   la   evangelización:
    • Los Reyes Católicos se apoyaron en gran medida en órdenes como los franciscanos, quienes desempeñaron un papel decisivo en la evangelización de los territorios de ultramar [10].
    • Isabel la Católica pensó en Fray Bernardo Boyl para la programación de la evangelización en las Antillas, empleando la congregación de los «mínimos», lo que demostraba la intención de que el «espíritu franciscano» se encargara de evangelizar América [11].
    • El convento franciscano de La Rábida, cerca de Huelva, se convirtió en «cabeza del movimiento de evangelización»  [12]
  • Bases   legales   y   dispensas   papales   para   la   evangelización:
    • Las bulas papales, como la *Inter Coetera* (3 de mayo de 1493) y la *Dudum Siquidem* (25 de septiembre), reconocieron la legitimidad del descubrimiento y la toma de posesión de las islas supeditada al compromiso de evangelización de sus moradores [11].
    • Ya desde el siglo XIV, Clemente VI había establecido el principio de que la Iglesia no autorizaría una conquista a menos que su objetivo principal fuera llevar a sus moradores a la                verdadera   fe    [13].
    • La bula *Piis fidelium* (25 de junio de 1493) dispensó a los frailes de las normas de ayuno y abstinencia para que pudieran adaptarse a la vida y régimen alimenticio de las nuevas tierras,  facilitando   así   su   misión   [11]. En resumen, los Reyes Católicos implementaron una política integral que entrelazaba la conquista territorial con la expansión de la fe católica, asegurando el apoyo económico y legal de la Corona, así como el compromiso de tratar a los indígenas como súbditos libres y con el objetivo primordial de su conversión.

PARTE SEGUNDA

Milagros eucarísticos en España

Según el estudio de San Carlo Acutis, en España se han descrito 18 milagros eucarísticos reconocidos

  • Ordenados cronológicamente:
·        1010 –Ivorra (LLEIDA)
·        1231 –Caravaca de la Cruz (MURCIA)
·        123G –Daroca (ZARAGOZA)
·        1251 –San Juan de las Abadesas (GIRONA)
·        12G7 –Gerona (GIRONA)
·        1300 –O’Cebreiro (LUGO)
·        1348 –Alboraya/Almácera (VALENCIA)
·        1370 –Cimballa (ARAGÓN)
·        13G2 –Moncada (VALENCIA)
·        1420 –Guadalupe (CÁCERES)
·        1427 –Zaragoza (ZARAGOZA)
·        1437 –Valencia*
·        1533 –Ponferrada (LEÓN)
·        1568 –Alcoy (ALICANTE)
·        1572 –Gorkum/El Escorial (HOLANDA/MADRID)
·        15G7 –Alcalá de Henares (MADRID)
·        1657 –Montserrat (BARCELONA)
·        1824 –Onil (ALICANTE)
·        1G07 –Silla (VALENCIA)

* No se trata de un milagro eucarístico como tal, sino la custodia del Santo Grial.

No me voy a extender en desarrollar uno por uno. El estudio de San Carlo Acutis merece la pena ser leído tal cual fue elaborado. Incluyo para cada uno de los milagros el link directo al documento.

Recomiendo encarecidamente leer y destacar estos tres:

  • 1231 – Caravaca de la Cruz (MURCIA):
    • Milagro: Durante una Misa celebrada por el sacerdote Ginés Pérez Chirinos ante el rey moro Zeyt-Abu-Zeyt, se produjo una aparición milagrosa de una cruz sobre el altar, traída por ángeles, y luego la Hostia se transformó en un niño radiante.
    • Consecuencia: El rey y su familia se convirtieron al cristianismo y fueron bautizados.
  • Legado: El lugar pasó a llamarse Caravaca de la Cruz y fue reconocido por la Santa Sede como ciudad de Jubileo Perpetuo, junto con Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana.
  • 123G – Daroca (ZARAGOZA)
    • Milagro: Antes de una batalla contra los moros, el sacerdote Mateo Martínez consagró seis Hostias para los capitanes cristianos. Un ataque sorpresa obligó a suspender la Misa y esconder las Hostias en un corporal. Al recuperarlas tras la victoria, estaban bañadas en sangre.
    • Consecuencia: Se interpretó como señal divina. El corporal fue usado como estandarte en la siguiente batalla, que resultó en una gran victoria.
  • Legado: Tras una disputa sobre dónde conservar el corporal, una mula lo llevó milagrosamente hasta Daroca, donde se construyó una iglesia para custodiarlo. Hoy se venera en un relicario en la Basílica de Santa María.
  • 1300 O’Cebreiro (LUGO)
    • Milagro: En un invierno riguroso, un sacerdote benedictino celebró la Misa con dudas sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Durante la consagración, la Hostia se convirtió en carne y el vino en sangre, derramándose sobre el corporal.
    • Consecuencia: El milagro reafirmó la fe del sacerdote y recompensó la devoción de un campesino que había asistido a la Misa.
    • Legado: Las reliquias (Hostia, cáliz y patena) se conservan en el santuario de O’Cebreiro. La Reina Isabel donó un relicario de cristal. Se celebran procesiones anuales con las reliquias y la estatua de la Virgen del Milagro.

La historiadora Margarita Torres señala que, si bien Carlo Acutis documentó 108 milagros eucarísticos en el mundo, en España «tenemos lo que pasa es que no están analizados», sugiriendo que existen más casos no formalmente investigados [1].

También ilustrar por encima los milagros sucedidos en Hispanoamérica y Europa:

RESULTADOS

La gran mayoría de los milagros descritos en el estudio de San Carlo Acutis han ocurrido en

España, países hispanos y en Europa.

Resumen estadístico

  • Total de milagros registrados: 108
    • Número de países involucrados: 21

�H� Cantidad de milagros por país

País Milagros
Italia 34
España 18
Francia 12
Países Bajos 9
Alemania 8
Bélgica 6
Polonia 5
Austria 3
Argentina 3
Egipto 2
Croacia 1
Colombia 1
India 1
Martinica 1
Reunión 1
México 1
Perú 1
Portugal 1
Suiza 1
Venezuela 1

Distribución geográfica

  • Europa: 89.09% de los milagros
    • España: 16.36%
    • Hispanoamérica (Argentina, Colombia, México, Perú, Venezuela): 6.36%
    • Otros países: 04.55%

Distribución regional:

En el siguiente gráfico se ha superpuesto en paralelo los sucesos históricos más relevantes entre los siglos XI-XV y los milagros ocurridos en toda la historia de España:

Sucesos históricos en paralelo a los milagros eucarísticos

  • 1085 reconquista de Toledo
  • 1157 cambio en el sistema político y territorial de los reinos cristianos tras la muerte de Alfonso VII configuración de cinco reinos distintos: Portugal, León, Castilla, Navarra y Aragón.
  • 1212 Batalla de las Navas de Tolosa
  • 1313 Concilio de Vienne
  • 1350 Consolidación de las Cortes potestad regia se garantizaba mediante tres poderes: legislativo (Cortes), administrativo (Consejo) y judicial (Audiencia o Chancillería)
  • 1451 Nacimiento de Isabel I de Castilla
  • 1469 Matrimonio de Isabel y Fernando culminación de la «restauratio hispana»
  • 1479 Unión de las Coronas de Castilla y Aragón
  • 1482 Guerra de Granada
  • 1492 Caída de Granada
  • 1492 Expulsión de los judíos
  • 1492 Descubrimiento de América
  • 1502 Extinción del mudejarismo en Castilla

Milagros eucarísticos sucedidos en paralelo a momentos históricos para España

Se observa que de los 18 milagros descritos 11 suceden durante la etapa de la reconquista, entre el s.XI y s.XV., es decir, un 61,1%.

CONCLUSIONES

Del somero estudio descrito anteriormente se desprenden algunas conclusiones lógicas:

  • España ha sido un pilar fundamental sobre la que se ha basado y defendido la fe en Europa e Hispanoamérica.
  • En España han sucedido 18 milagros eucarísticos (un 16,4% de los descritos en total). En Europa e Hispanoamérica, lugares definitivamente defendidos por España (frenando avance musulmán a Europa, evangelizando y culturizando América), han sucedido un 72,7% y 6,4%.
  • Más de la mitad (un 61%) de los milagros sucedidos en España tuvieron lugar durante la etapa gruesa de la reconquista, entre el s.XI y s.XV. Esto parece indicar un deseo de Dios de confirmar al pueblo hispano en la fe y darle fuerza y gracia para acometer la misión de defender la unidad de credo en España.

La pregunta que me he hecho es ¿por qué? ¿Por qué suceden los milagros? En principio, son pruebas ante nuestra incredulidad, muchas veces, por nuestra falta de fe. Son formas de “despertar” a un pueblo duro de cerviz.

¿Por qué un país como España, que tan fervientemente ha luchado y defendido la fe católica, recibe más pruebas de Dios, de la veracidad de su entrega en el Pan y Vino consagrados? ¿Por qué a “más fe, más milagros”?

¿Ǫué hace falta para que sucedan milagros eucarísticos, aparte de la Voluntad de Dios?: Ǫue haya Sacerdotes, se celebre Misa, que haya Consagración… ¿A mayor Consagración, más milagros?

No es el propósito del trabajo, pero se podría decir que “a más fe en un país, más sacerdotes, más Misas… y, por ende, más santos”. La Misa nos hace configurarnos a imagen de Cristo. Nos hacemos uno con Él.

También se podría revisar la cantidad de santos que hay en el mundo y cuántos son españoles, cuántos hispanoamericanos y cuántos europeos. Sin estudiarlo diría sin pillarme los dedos que la proporción sería similar a la de los milagros eucarísticos sucedidos en el mundo.

Misteriosamente a “más dado (por Dios), a más “santidad” también más duda, y después más pruebas de Dios, más milagros.

¿Por qué a “más fe, más milagros”? He llegado a la conclusión, y puedo estar equivocado, de que “quien más tiene, más recibe” y, también, que “a quien más se dio, más se le pedirá”. Es decir, sí, España es un bastión para la cristiandad. La contribución de España de servicio a la Iglesia, de Santos, etc. es indiscutible.

Pero también debemos considerar que, por Misericordia Divina, se nos ha dado más y, por tanto, se nos exigirá más. Se nos exige más fe. Mucha más fe. Muchos más frutos de verdadera conversión. La Historia no ha terminado.

Es decir, España, Hispanoamérica, Europa… se nos ha dado más, y, considero, que no respondemos de acuerdo con lo recibido. “Donde abundó el pecado, sobreabundó la Gracia”. Pidamos Gracia para responder.

Y necesitamos más ayuda. Más certezas. Más gracia de Dios. Y Dios es Bueno y Su fidelidad es inquebrantable; no se cansa de enviar señales a sus hijos.

También España ha sido obsequiada con algunas apariciones marianas, si bien algunos no son reconocidas oficialmente por la Iglesia, suscitan devoción entre los fieles (Virgen del Pilar (Zaragoza): Considerada una de las más antiguas y veneradas. La tradición relata que la Virgen se apareció al apóstol Santiago en el año 40 en Zaragoza; Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila (Badajoz): En 1945, la Virgen se habría aparecido a dos niñas en La Codosera, y esta aparición es reconocida por el Vaticano; Apariciones de Garabandal (Cantabria): Ocurrieron entre 1961 y 1965 en San Sebastián de Garabandal a cuatro niñas. Son de las más conocidas y documentadas, aunque la Iglesia no las ha reconocido oficialmente; Apariciones de Ezquioga (Guipúzcoa): En 1931, las apariciones de la Virgen en este lugar de País Vasco también generaron gran atención y devoción, pero no obtuvieron el reconocimiento eclesiástico; Nuestra Señora del Inmaculado Corazón de María (Pontevedra y Tuy): En 1925-1926 y 1929, la vidente de Fátima, sor Lucía, tuvo apariciones en Galicia; Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción de Umbe (Vizcaya): Las apariciones a Felisa Sistiaga en 1941, aunque no reconocidas oficialmente, siguen siendo un lugar de devoción.

Dios no se cansa de enviarnos pruebas de su Amor y predilección. No puedo dejar de mencionar la Promesa del Sagrado Corazón de Jesús: «Reinaré en España y con mayor veneración que en otras partes» (revelación divina que el Padre Bernardo de Hoyos recibió del Sagrado Corazón de Jesús en el siglo XVIII).

Por último, otro dato relativo a San Carlo Acutis que da que pensar es que la muerte o dies natalis de este santo ocurre precisamente el día 12 de Octubre, día de nuestra Señora del Pilar, patrona de España y día también en el que celebramos la fiesta de la Hispanidad.

Consideraciones finales

De todo esto se trasluce un compromiso firme de Dios de salvar España, Hispanoamérica, Europa…y al Mundo entero. Un compromiso en el que estamos inmersos. Formamos parte de la historia de España y Él cuenta con nosotros para salvarnos y salvar a otros con nuestras decisiones y acciones cotidianas.

Considero que España, en base a la historia realizada por grandes españoles en el pasado, ha sido, por la gracia de Dios, otorgada de favores y privilegios especiales por parte de la Providencia divina. Y la historia de España aún no ha terminado.

La situación que está viviendo España ahora no sé si es más fácil o más difícil que la que les tocó vivir en el pasado a Pelayo, el Cardenal Cisneros o Isabel la Católica. Es la nuestra. La que nos ha tocado vivir. El Señor cuenta con nosotros para que demos respuesta con acciones concretas en nuestra vida cotidiana, siendo valientes y dando la vida por Cristo. Estamos haciendo Historia de España.

España está llamada a luchar y contribuir a que el Sagrado Corazón de Jesús reine de Verdad en nuestros corazones, reine en España y, así, servir al Mundo.

José Manuel de la Torre Moreno

BIBLIOGRAFÍA

1.Libro Isabel I, Reina. Luis Suárez Fernández. Este es el documento principal del que se han extraído la mayoría de las citas numeradas sobre el reinado de Isabel I y la Reconquista.

2.      Exposición Milagros eucarísticos San Carlo Acutis
  • «Los Milagros Eucarísticos«** (Transcripción del video del canal de YouTube «El Canal del Coronel», que aborda los milagros eucarísticos y la figura de Carlo Acutis).
  • Apuntes III Curso de Historia de España
    • Tema 2 Notas para el estudio personal.pdf»** (Documento utilizado para información histórica general sobre la Reconquista, el Reino Visigodo, las Cortes de León y la identidad hispánica).
    • Idea de la Hispanidad.pdf»** (Utilizado para conceptos sobre el caballero cristiano y la identidad hispánica).
  • El Imperio Español. Carlos I y FelipeII.pdf»** (Contiene citas sobre la defensa de la fe católica por Carlos I).


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