Nace Francisco de Goya (30 marzo 1746)

Si te gusta, compártelo:

Francisco de Goya nació en un remoto pueblecito de Aragón un ventoso 30 de marzo de 1746. Como muchas cosas en la vida de Goya, el hecho que naciera en un diminuto pueblo a 40 kilómetros de Zaragoza, fue fruto de la casualidad, ya que su familia, de mediana posición económica, tenia casa y taller en Zaragoza, pero debido a unas obras de gran envergadura en su domicilio se habían trasladado a una casa prestada por un pariente.

A Francisco le tocó vivir un periodo disruptivo, como se diría hoy en día. Y no me refiero solo a los aspectos políticos, sino a los tecnológicos que impactaron en las relaciones sociales. Hay la general creencia que el despegue tecnológico se produjo a finales del siglo XIX, pero fue realmente entre el siglo XVIII y el XIX, donde los avances técnicos, impactaron mayormente en la vida de las personas. Como ejemplo, cuando nació Goya, el medio normal para desplazarse por el mar eran los barcos de velas y cuando murió, ya recorrían los mares los bajeles impulsados por máquinas de vapor.

No fueron los únicos avances, en este periodo se inventaron, la máquina de vapor, la lanzadera volante, la máquina de hilar algodón, el pararrayos, la pila eléctrica, el cronometro marino, la vacuna contra la viruela, el piano, el telescopio reflector, el  vehículo de vapor para arrastrar cañones pesados, el ascensor, la máquina de escribir, la trilladora mecánica, el sextante de navegación,  el pararrayos.

Francisco de Goya era un pintor inteligente y un espíritu sensible que se vio obligado a vivir todo un cambio existencial. Nació en un imperio de alcance mundial, donde reinaba una monarquía absolutista, en un continente donde esta era la norma y donde otros imperios se regían sobre los mismos principios. Murió en Francia, donde habían guillotinado a su rey, en su España natal el imperio se había evaporado y se ponían en duda los sistemas de gobierno que se habían utilizado durante los últimos cien años.

Dada su experiencia vital, no es de extrañar la evolución de su estilo artístico. Se formó en Academia de Dibujo de Zaragoza bajo la corriente barroca, viajó a Italia donde estudió el clasicismo, de vuelta a España trabajó en Zaragoza en la pintura mural y religiosa. En 1775 esta en Madrid trabajando en la producción de cartones para la confección de tapices. Los temas son costumbristas y el estilo fresco. Pintó cuatro series y fue ahí donde empezó a deslizar críticas satíricas con la pintura de caricaturas de personajes estándar. La última serie quedó inacabado ya que contrajo una grave enfermedad que le dejó sordo y marcó para siempre su vida y su obra.

La década de 1780 a 1790, lo encontró en la posición de un artista acomodado y reconocido. Nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, hizo un alegato en contra de las reglas del neoclasicismo y a favor de la libertad del artista.

En pleno éxito personal, contrajo una grave enfermedad en 1792, tal vez saturnismo debido al contacto con metales pesados presentes en los materiales que utilizaba para pintar y pasó casi un año en Cádiz para restablecerse. A partir de este momento, intenta desligarse de los encargos de la Corte y pinta una serie de obras de factura oscura y de truculentos temas. Es su fase de pintura romántica, con unos tintes de crítica a la sociedad que le rodea. Esta producción parece dirigida mas a si mismo que a la venta, pero de todas formas hay que vender para comer y en esta fase también produjo formidables obras de arte como los retratos de nobles y de la familia real de Carlos IV. En paralelo se acentuó su producción de grabados con temas de fantasía, brujería y crueldad, que merecieron la colaboración en la redacción del prefacio a la edición el Diario de Madrid del escritor Leandro Fernández de Moratín. Es también de esta época las dos famosas majas, vestida y desnuda, de fama mundial aunque poco aportan a la obra de su creador.

Después vino la guerra de independencia contra los franceses y la publicación de “Los desastres de la guerra”, una serie de grabados de los cuales tan solo se publicaron dos juegos en vida de su autor. En ellos lo único que interesa a Goya es el sufrimiento humano despojado de simbología y parafernalia bélica. En este sentido se puede ver como una obra precursora de los reportajes de guerra de la prensa actual comprometida con las catástrofes humanitarias.

En 1814 abordó los temas de las revueltas populares del dos y tres de mayo de 1808, con sus famosos cuadros al oleo. Llegó después la época de la restauración y siguió pintando por encargos oficiales y finalmente las pinturas murales de su casa. Con el nombre de Pinturas Negras se conoce la terrible serie de catorce obras murales que pintó Goya con la técnica de óleo al “secco” sobre la superficie de revoco de la pared de la Quinta del Sordo.

Al final de su vida, de nuevo enfermo, solicitó poderse trasladar al balneario de Plombières, en Burdeos para restablecer su salud. Ya nada le retenía en Madrid ya que había cedido su casa a su nieto y ahí murió en 1828.

Un hombre atormentado. Un español de su tiempo.

Manuel de Francisco Fabre

https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Goya#Nacimiento_y_juventud

Si te gusta, compártelo: