
Santo Domingo de Silos
Faltaban pocos meses para que llegase agosto de 1170, cuando peregrinó a Silos Juana de Aza, dama principal de la vecina Caleruega. Encinta se aproximó a la tumba de Domingo de Silos, en la cripta románica de su monasterio. Allí, de rodillas, le pidió al santo tener un buen embarazo y un feliz parto. Efectivamente el 8 de agosto de dicho año la noble dama dio a luz un varón al que bautizó como Domingo en honor al monje abad que fue del monasterio, antes dedicado a San Sebastián de Silos y luego a santo Domingo de Silos, con cuya
