
Alto soto de torres que al ponerse
tras las encinas que el celaje esmaltan
dora a los rayos de su lumbre el padre
Sol de Castilla;
bosque de piedras que arrancó la historia
a las entrañas de la tierra madre,
remanso de quietud, yo te bendigo,
¡mi Salamanca!
Miras a un lado, allende el Tormes lento,
de las encinas el follaje pardo
cual el follaje de tu piedra, inmoble,
denso y perenne.
Y de otro lado, por la calva Armuña,
ondea el trigo, cual tu piedra, de oro,
y entre los surcos al morir la tarde
duerme el sosiego.
Duerme el sosiego, la esperanza duerme
de otras cosechas y otras dulces tardes,
las horas al correr sobre la tierra
dejan su rastro.
(Miguel de Unamuno)

ALCÁZAR DE SALAMANCA
Se cree que existía una fortificación anterior al siglo XII, conocida como el Castillo Viejo, posiblemente construida durante la segunda repoblación de Salamanca por Raimundo de Borgoña, bajo el reinado de Alfonso VI de León.
Se reconstruyó en 1280 por el infante Sancho, futuro Sancho IV de Castilla, reedificó el alcázar sobre los restos del castillo anterior.
El alcázar fue escenario de múltiples enfrentamientos entre facciones nobiliarias. En 1288, Lope de Haro lo tomó brevemente, pero fue expulsado por la población local. Durante el siglo XV, cambió de manos varias veces entre nobles como Pedro Maldonado y Fernando Álvarez de Toledo, en medio de luchas internas en la corona de Castilla.
En 1472, Enrique IV ordenó su demolición para evitar que fuera usado como refugio por nobles rebeldes. El solar fue reutilizado en 1701 para construir el Convento de San Cayetano

CASTILLO DEL BUEN AMOR
Se construyó inicialmente como una fortaleza militar para proteger la retaguardia durante la Reconquista (siglo XI). Su ubicación carecía de defensas naturales, por lo que se excavó un gran foso.
En el siglo XV fue reconstruido sobre los restos del castillo original por orden de Juan II de Castilla, a instancias de la casa de Alba.
Durante la guerra de sucesión entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja (1475-1477), el castillo sirvió como punto de avituallamiento para las tropas de los Reyes Católicos. En 1477, pasó a manos de Alonso de Fonseca y Quijada, obispo de Ávila.
Fonseca transformó la fortaleza en un palacio renacentista para vivir con su amante, Teresa de las Cuevas, lejos de las habladurías. Su historia de amor dio nombre al castillo.
Tras la muerte de Fonseca, el castillo fue usado como almacén agrícola. Sufrió deterioro, incluyendo un incendio en 1903 que destruyó parte del artesonado.

CASTILLO DE MIRANDA DEL CASTAÑAR
También conocido como castillo de los Zúñiga, fue construido a finales del siglo XIV y ampliado durante el siglo XV por Pedro de Zúñiga, primer conde de Miranda.
Se levantó sobre una fortificación anterior del siglo XII, aprovechando su posición estratégica en lo alto de una colina.

CASTILLO DE MONLEÓN
Erigido en el siglo XV sobre los restos de una fortaleza anterior del siglo XII, que formaba parte del recinto amurallado de la villa.
El castillo fue escenario de múltiples disputas señoriales. Pasó por manos de Pedro de Hontiveros por orden de Enrique IV, pero fue arrebatado por Rodrigo Maldonado, quien luego fue encarcelado por acuñar monedas falsas.
En 1475 resistió un asedio portugués, y en 1477 fue rendido a Fernando el Católico, tras una feroz defensa liderada por la esposa del alcaide.

CASTILLO DE PUENTE DEL CONGOSTO
Conocido como Castillo de los Dávila, se inició su construcción en 1393 por el caballero Gil González Dávila, pasando posteriormente a manos de la orden de Calatrava.
Se cree que Isabel I de Castilla y el emperador Carlos se alojaron en él en distintas ocasiones.
En 1539, tras la Guerra de las Comunidades de Castilla, el castillo fue adquirido por el Ducado de Alba, permaneciendo en su poder hasta 1881, cuando fue vendido tras la abolición del cobro del portazgo.

CASTILLO DE SAN FELICES DE LOS GALLEGOS
Fue construido en el siglo XIII por el rey portugués Dinis, quien también levantó las murallas defensivas de la villa.
En el siglo XIV, surgieron disputas entre Dinis y su yerno, el rey Fernando IV de Castilla, por la ubicación de la frontera. Finalmente, San Felices retornó a la corona de Castilla, a la que había pertenecido durante más de un siglo.
En 1374, se instalaron en el castillo Beatriz de Portugal y Leonor, viuda e hija de Sancho de Castilla, con toda su corte. La cercanía a Portugal permitía mantener contacto con ambas familias reales
El castillo fue utilizado en los siglos XVII y XVIII como cuartel militar durante la guerra de independencia de Portugal contra Felipe IV y más tarde en la Guerra de Sucesión Española.

CASTILLO DE SANTA CRUZ
También conocido como Castillo de Navagallega, su origen se remonta al siglo X, cuando fue reconstruido por el rey Ramiro II de León como parte de un sistema defensivo fronterizo frente a Al-Ándalus.
Se cree que fue edificado sobre una fortificación anterior de origen romano o prerromano, posiblemente un castro, lo que refuerza su valor estratégico y arqueológico. Formaba parte de un conjunto defensivo más amplio conocido como las Peñas de Santa Cruz, junto con la Peña del Rey, mencionada en la crónica de Sampiro.

CASTILLO DE VILLAR DE LA LECHE
Llamado también castillo de Valdemedina, el lugar donde se asienta el castillo muestra evidencias de ocupación romana y visigoda.
El castillo fue construido originalmente por el Emirato de Córdoba (siglo VIII), como parte de su sistema defensivo en el norte de Al-Ándalus. En el siglo X fue tomado por el rey Ramiro II de León, y desde entonces pasó a formar parte del entramado defensivo del Reino de León durante la Reconquista.
Durante los siglos X–XIII, los monarcas leoneses realizaron diversas reformas que le dieron su aspecto actual.

CASTILLO DE LOS DUQUES DE ALBA
En el siglo XII, el rey Fernando II de León mandó construir una atalaya defensiva en la zona más elevada de la villa. Un siglo después, Sancho IV de Castilla transformó esa atalaya en un castillo fortificado.
El castillo fue devastado en el siglo XV durante las guerras civiles del reinado de Enrique IV y la Guerra de las Comunidades. Posteriormente, García Álvarez de Toledo, II conde y luego I duque de Alba, lo reconstruyó y lo convirtió en su residencia palaciega.
Bajo el mandato de Fernando Álvarez de Toledo el castillo alcanzó su máximo esplendor. Se decoró con mármoles, tapices y frescos, destacando los de la Sala de la Armería, que representan escenas de la Batalla de Mühlberg.
Fue escenario de representaciones teatrales de Juan de Encina y recibió a figuras como Lope de Vega, Garcilaso de la Vega y Fernando el Católico
En 1809, durante la Guerra de la Independencia, fue ocupado por tropas napoleónicas. En 1812, tras una heroica resistencia, fue incendiado por Julián Sánchez «El Charro» para evitar su uso por los franceses.
También sufrió daños por el terremoto de Lisboa de 1755, que agrietó sus muros

CASTILLO DE ENRIQUE II
El castillo original fue mandado construir por Fernando II de León sobre una fortificación primitiva de la villa.
En 1372, Enrique II, primer monarca de la Casa de Trastámara, ordenó su reconstrucción. El arquitecto encargado fue Lope Arias Jenízaro, y sobre el arco de entrada aún se conserva una placa conmemorativa con la fecha de la obra.
El castillo fue escenario de numerosos enfrentamientos, incluyendo el conflicto entre Enrique II y Pedro I, su hermano. Durante este asedio, los muros resistieron más de dos meses.
En 1810, durante la Guerra de la Independencia, Ciudad Rodrigo fue cercada por tropas francesas. El castillo sirvió de refugio para unos 6.000 hombres, que finalmente capitularon en julio de ese año.

FORTÍN ROMANO DE LA CALZADA DE BÉJAR
Construcción militar de la época del Bajo Imperio romano y levantada entre los siglos III y IV d.C. sobre la histórica Vía de la Plata, una calzada que conectaba Emérita Augusta (Mérida) con Astúrica Augusta (Astorga).
El fortín servía como puesto de vigilancia y control del tránsito comercial, militar y cultural entre la Meseta y la llanura extremeña.
Se ubicaba en la Milla CXXXVIII del Itinerario XXIV de Antonino, entre las mansiones romanas de Caelionicco (Puerto de Béjar) y Ad Lippos (Valverde de Valdelacasa).
Algunos estudios sugieren que podría haber sido un templo celta o incluso un nevero romano para conservar alimentos, debido a la ausencia de ventanas y la presencia de un manantial cercano con inscripciones prerromanas

CASTILLO EL GARDÓN
Se cree que fue construido en el siglo XII, durante el reinado de Fernando II de León, en el contexto de la repoblación estable de la zona y la necesidad de fortificar la frontera con Portugal.
El castillo tuvo importancia durante la Guerra de Restauración Portuguesa (1640–1668), cuando las tensiones entre España y Portugal eran especialmente intensas en las zonas fronterizas. En 1642 fue atacado y parcialmente destruido por tropas portuguesas. Aunque se planificó su reconstrucción, nunca se llevó a cabo, y el castillo quedó en ruinas.

CASTILLO DE LAGUNAS RUBIAS
También conocido como El Palomar, fue edificado entre los siglos XII-XIII por el reino de León como parte de un sistema defensivo frente al reino de Castilla desde las tierras altas del Esla (León) hasta el norte de la actual provincia de Cáceres. El castillo formaba parte de un conjunto planificado de recintos defensivos con características homogéneas en cuanto a tipología, cronología y técnica.
Durante los 73 años de guerras dinásticas entre los monarcas leoneses y castellanos, y frente a las amenazas de Portugal y los almohades, el castillo fue ampliado y reforzado.
Tras la unificación de los reinos de León y Castilla, en 1230, bajo Fernando III, muchas de estas fortificaciones quedaron en desuso. Algunas fueron abandonadas o destruidas, aunque otras se reutilizaron brevemente durante conflictos posteriores.
Durante las guerras napoleónicas, el castillo fue destruido.

CASTILLO DE LEDESMA
Se cree que el castillo fue construido sobre los restos de un antiguo castro celta, lo que indica una ocupación estratégica desde tiempos prerromanos.
La fortaleza fue levantada probablemente a inicios del siglo XIII para proteger la frontera del reino de León frente a Portugal. Sin embargo, los primeros documentos que lo mencionan datan del siglo XV, cuando tuvo relevancia durante la guerra de sucesión entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja. En ese conflicto, fue ocupado por tropas portuguesas que apoyaban a Juana
Tras la Guerra de Restauración portuguesa en el siglo XVII, el castillo fue abandonado, cayendo en ruinas.

PALACIO DUCAL DE BÉJAR
El castillo original fue construido en el siglo XIII como parte del sistema defensivo de la ciudad, coincidiendo con la repoblación cristiana.
Durante el siglo XV, los duques de Béjar, de la familia Zúñiga, reconstruyeron la fortaleza para consolidar su poder en la región, aprovechando la ubicación estratégica de Béjar en la ruta comercial entre Salamanca y Ávila.
El aspecto actual del palacio se debe a Francisco de Zúñiga y Sotomayor, quien lo transformó en un palacio renacentista, contemporáneo al jardín de El Bosque.
En el siglo XIX, el castillo fue ocupado por tropas napoleónicas y luego utilizado como cárcel hasta mediados del siglo XX.

CASTILLO DE SAN VICENTE
Conocido como el Castillo de Montemayor del Río, su origen se remonta al siglo XIII. La villa y su castillo fueron propiedad del rey Sancho I de Portugal y su hijo Alfonso el Gordo hacia el año 1220.
El conjunto actual fue construido probablemente por el infante Don Pedro, hijo de Alfonso X el Sabio, o por su hijo Don Sancho (siglos XIV-XV).
En 1458 el castillo pasó de manos reales a Juan de Silva, por donación del príncipe Enrique, futuro Enrique IV.
Durante los siglo XVII-XIX el castillo entró en decadencia y quedó deshabitado, cayendo en ruinas

CASTILLO DE LA TORRE MOCHA
Fue construido entre los siglos XII y XIII por el Reino de León como parte de su sistema defensivo frente al de Castilla. Esta red de fortalezas se extendía desde las tierras altas del Esla (León) hasta el norte de la actual provincia de Cáceres, formando parte de una línea de defensa que protegía los accesos al valle del Tormes y a la ciudad de Salamanca.

CASTILLO DE VILVESTRE
Se cree que el castillo fue construido sobre los restos de un antiguo castro celta, lo que indica una ocupación estratégica desde tiempos prerromanos.
La fortaleza fue levantada probablemente a inicios del siglo XIII para proteger la frontera del Reino de León frente a Portugal. Sin embargo, los primeros documentos que lo mencionan datan del siglo XV, cuando tuvo relevancia durante la guerra de sucesión entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja. En ese conflicto, fue ocupado por tropas portuguesas que apoyaban a Juana.
Tras la Guerra de Restauración portuguesa en el siglo XVII, el castillo fue abandonado, cayendo en ruinas.

Ricardo Aller Hernández
FUENTES:
* https://salamancartehistoria.blogspot.com/p/mi-salamanca-de-miguel-de-unamuno.html
*https://www.tuscasasrurales.com/blog/castillos-en-salamanca/
*https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Castillos_de_la_provincia_de_Salamanca
