
ALFONSO I EL BATALLADOR
“Yo, Alfonso, por la gracia de Dios rey de los aragoneses, pamploneses y ribagorzanos La sangre del legendario Jimeno “el Fuerte” corría por las venas de nuestro batallador, una de las figuras políticas clave de la plena edad media y de la reconquista cristiana de la península ibérica. No parece empresa fácil recibir un territorio que inicialmente contaba con 600 kilómetros cuadrados y expandirlo hasta los casi 4.000 al final de su reinado y más, teniendo en cuenta que las fronteras del reino no estaban suficientemente claras y permanentemente acosadas por sus poderosas potencias rivales, la taifa de Zaragoza y








