
EMILIO HERRERA, PRECURSOR DE LA CARRERA ESPACIAL
3 de agosto de 1909. El Gurugú. Se balancea el globo aerostático Reina Victoria al amparo del viento del este sobre las laderas del Gurugú, tensando los cabes que unen el globo aerostático al suelo. Mientras el piloto Fernández Mulero se asegura que todo está correcto alrededor del tambor del cabestrante, al otro lado de la barquilla las manos de Emilio Herrera Linares se deslizan por el cuaderno de dibujo, terminando de perfilar las escarpadas alturas de Taxuda y Atlaten, en la vertiente oriental del monte. Antes de eso, el capitán ya ha reproducido Taguil Manin, Hidun y Lebt, al
