La Basílica de Roncesvalles celebra su octavo centenario

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La Basílica de Rocesvalles, situada en el Pirineo navarro, celebra desde el pasado mes de julio y hasta julio de 2021 un Jubileo, para conmemorar el octavo centenario de su consagración, celebrada el 17 de julio de 1.220, si bien sus orígenes se remontan al 778. Citada en el Codex Calixtinus, es un templo de gran significado, al ser uno de los puntos principales de partida del Camino de Santiago.

En un entorno de gran belleza, la Basílica se encuentra además cerca de donde la tradición sitúa la batalla de Roncesvalles, bien en el desfiladero homónimo o en Valcarlos, y en la que los vascones derrotaron a la retaguardia del ejército de Carlomagno, que regresaba tras arrasar Pamplona. Las huestes eran comandadas por  el sobrino del emperador, Rodán, quien pereció en la batalla junto con los Doce Pares de Francia. Corría el año 778 y la gesta fue glosada en el poema épico la “Chançon de Roldan”.

 El templo actual fue mandado construir por el rey navarro Sancho VII el Fuerte, apelativo que le viene de su extraordinaria estatura. Sancho VII, pese a sus desavenencias con el Alfonso VIII de Castilla, se sumó a sus fuerzas y a las del resto de reyes hispanos, en la épica jornada de Las Navas de Tolosa, en 1212, frente al invasor musulmán. En aquella batalla, las tropas de Sancho VII rompieron las cadenas que defendían la tienda del califa almohade conocido popularmente como Miramamolín, contribuyendo decisivamente a su derrota. Desde entonces, Navarra incorpora en su escudo las cadenas.

La Basílica de Roncesvalles es el mejor ejemplo navarro del gótico francés (recordemos que Navarra, durante siglos, se extendía más allá de los Pirineos, en la Baja Navarra), y que como lugar de paso de los peregrinos a través del Camino de Santiago, le llegaron siempre las influencias del resto de Europa.

Y es que precisamente el ser el punto de inicio, desde el Pirineo navarro, de uno de los distintos caminos que conducen a la tumba del apóstol Santiago es la razón de ser de la Basílica. Aún hoy sigue funcionando su Albergue de peregrinos, que permite a la Basílica de Roncesvalles cumplir con su vocación hospitalaria.

La Asociación de Amigos de la Colegiata de Roncesvalles se ocupa de preservar el legado histórico de la Basílica.

Jesús Caraballo

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