Concurso V Centenario: LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO – EL VIAJE DE MAGALLANES Y ELCANO

Si te gusta, compártelo:

Narración creada por Beatriz Ruiz, primaria

Enviada por Prof. Fátima Hernández

Colegio Buen Pastor

En aquella época, en el siglo XVI, las especias eran de gran valor para los europeos, ya que éstas disimulaban el mal sabor de la carne. Aprovechándose de su situación geográfica, los turcos bloquearon la ruta de las especias y lograron el monopolio del comercio con oriente. Para poder pasar por la ruta, había que pagar unos precios muy elevados. Por esta razón, las especias se llegaron a convertir en un objeto de lujo para los europeos.

En estos años, los dos países más importantes del mundo eran España y Portugal, y continuamente competían por descubrir una nueva ruta hacia las Indias, donde se encontraban las especias.

Portugal lo intentó bordeando África, ya que según el Tratado de Tordesillas firmado unos años antes, los portugueses sólo podían seguir esa ruta.

Sin embargo, el gran marino Fernando de Magallanes, fue quien inició la primera expedición que logró la vuelta al mundo para conseguir especias, pero bajo la bandera de España. Magallanes aunque era de origen portugués, no logró convencer a su rey para que le ayudase en su expedición. Así que buscó su oportunidad en España, para viajar hasta las islas Molucas.

Afortunadamente, el rey de España, el emperador Carlos I, se vio interesado por la idea de bordear América, y le entregó todo lo necesario para este viaje: barcos y tripulación.

La tripulación la formaban doscientos treinta nueve hombres, repartidos en 5 barcos. Los navíos, de tipo “nao”, se llamaban: la Concepción, San Antonio, Trinidad, Santiago y Victoria. De todas ellas, sólo una consiguió regresar de nuevo a España.

Partieron de Sevilla el 10 de agosto de 1519, en dirección a América del Sur.

Se encontraron con muchas dificultades en su camino, porque navegaban por mares desconocidos. Uno de los sitios más difíciles de navegar fue el Estrecho de Magallanes, en el sur del continente americano, ya que tardaron 100 días en cruzarlo.

También hubo problemas de convivencia en la tripulación. Magallanes tuvo una pelea con Juan de Cartagena, que fue desterrado en el Ártico.

Después de pasar por el Estrecho, Magallanes quiso parar en una isla cercana: Cebú.

El capitán consiguió convertir al catolicismo al pueblo indígena de allí, al rey y a su pueblo.

También lo intentó en el resto de islas de alrededor, pero aquella osadía le costó la vida.

Mactán, isla vecina de Cebú, fue la última parada de Magallanes.

Los españoles tuvieron que huir de aquellas islas, aunque les esperaba otra desventura: el Océano Pacífico.

Dos meses de enfermedades y muerte pasaron en aquel océano, y al final de todo aquel sufrimiento, consiguieron llegar a las islas Molucas.

Alegres, lo celebraron como nunca, y llenaron los barcos que les quedaban con especias como clavo, canela, nuez moscada, jengibre…

Pero todavía quedaba un problema más por el que pasar.

No tuvieron más remedio que bordear África, territorio portugués. Los portugueses persiguieron a la flota española, ahora al mando de Juan Sebastián Elcano. Por eso, tuvieron que tirar parte del cargamento de especias al mar para poder liberar peso y así podían navegar más rápido. No lo tiraron todo, sólo lo suficiente.

Una vez bordeada África, lo suficientemente alejados de la costa para no ser divisados por los portugueses, los pocos marineros que quedaban anhelaban pisar de nuevo tierras sevillanas.

Al final de su gran aventura, la nao Victoria, el único barco que sobrevivió al largo viaje entró al río Guadalquivir por Sanlúcar de Barrameda, y dos días después, el 8 de septiembre de 1521, los 18 marineros que quedaban, entre ellos Elcano, desembarcaron en el puerto de Sevilla.

Y sin que nadie lo hubiese querido hacer así, aquel viaje se convirtió en la primera vuelta al mundo.

FIN

Si te gusta, compártelo: