
Repoblación cristiana en el siglo X
Durante el siglo X el auge agrícola tiene lugar en las villas, entendidas como unidades territoriales, aldeas, en las que abundan los pequeños y medianos propietarios que explotan las tierras. Esta situación proliferó en los reinos y condados septentrionales. La realidad es que a principios del siglo X, los reinos y condados cristianos ya habían afianzado su presencia hacia el sur hasta llegar al Duero, el río Arlanzón, el valle del Ebro y hasta el eje formado por los ríos Cardenet-Llobregat. El espacio agrícola se repobló durante el siglo IX siendo ocupado por familias con iniciativa propia. Mientras tanto, el





