
CAMBOYA BAJO EL PENDÓN DE CASTILLA. UN SUEÑO INCONCLUSO.
Al cruzar el foso de agua, Blas Ruiz de Hernán González se quedó estupefacto al sentirse en el epicentro del eje cósmico que evocaba al monte Meru, rodeado por aquella impresionante red de canales construido cuatro siglos atrás por el imperio Jemer, mientras, al frente, emergía en medio de la selva el Gran Templo de Angkor Wat, mausoleo del Rey Suyavarman II y dedicado al dios Vishnu, tamizado por un sol que parecía acariciar a las seductoras apsaras (ninfas divinas) que poblaban en forma de piedra tallada aquel lugar repleto de espiritualidad y simetría. Para los que hemos tenido el
