
Los malcontents
Las convulsiones que asolaron España desde el principio del siglo XIX, la persecución que Fernando VII hacía de todos los valores tradicionales de España ocasionaron la deriva del movimiento nacionala un enfrentamiento abierto que sólo podía tener como fin la guerra dada la mentalidad liberal que sólo permite la aplicación de sus principios y exige la aniquilación de los que no se adaptan a los mismos. Esa deriva, irremisiblemente, dado el carácter tan particular de Fernando VII, que no reconocía otros derechos que los suyos propios, lógicamente ocasionaría la defección de los realistas, de las personas normales de España también
