
GRACIA REAL DE SANTA TERESA DE MOSÉ
San Agustín, 1687. El espectáculo en la plaza de armas del castillo de San Marcos es dantesco: 11 esclavos negros embarrados, andrajosos y extenuados tras pavorosas jornadas atravesando ciénagas, bosques y ríos, caminando de noche y escondiéndose de día de las partidas británicas que en cuanto se dieron cuenta de la fuga en las plantaciones de algodón en la Carolina salieron en su busca. Estos, a diferencia de otros muchos que han muerto por el camino, sí han logrado llegar a la Florida para solicitar asilo al gobernador Diego de Quiroga y Losada, quien observa la escena desde la ventana
