
Real Cédula Fábrica de Artilleria de La Cavada (7 julio 1622)
Contriamente a la historiografía oficial que hoy nos quieren vender, España no era un desierto tecnológico en el siglo XVII. Aunque, cualquiera que se pone a pensar, ningún imperio de la magnitud que llegó a tener España, podía llegar a dominar tamaña extensión, sin una base tecnológica y científica. Una de las pruebas es el complejo industrial de La Cavada. A finales del siglo XVI, el combate en tierra había llegado a un estado estacionario. Una potencia podía conquistar un territorio, pero si perdía el control de su suministro, perdía rápidamente su capacidad de mantener dicho territorio dentro de su
