
HUNDIMIENTO DEL CRUCERO BALEARES
En 1938, las tropas nacionales dominaban el curso de la guerra. Los sublevados habían conquistado desde el principio del conflicto Andalucía Occidental, Extremadura, Asturias, Cantabria y Vascongadas. Los principales frentes de batalla eran Madrid y el río Ebro. En el mar, los alzados controlaban el Cantábrico y los dos bandos se disputaban el dominio en el Mediterráneo. El jefe del Estado Mayor de la Flota republicana, Luis González de Ubieta, ordenó el 5 de marzo de 1938 la salida de los buques de guerra del puerto de Cartagena, con el fin de atacar a la Armada nacional del Mediterráneo en
