
I. ISABEL LA CATÓLICA: HIJA, HERMANA, INFANTA, PRINCESA Y REINA DE CASTILLA
Es de noche en Castilla. Silencio y frío dominan los muros de la primera planta del palacio de la muy noble y coronada villa de Madrigal de las Altas Torres, en cuya alcoba real Juan II se remueve en el camastro, asediado por la bruma de una ensoñación desconcertante. Con la libertad etérea que solo se dispone en los sueños, el rey se ha liberado del cuerpo para convertirse, como si de un espectro se tratara, en un espíritu que se divierte recorriendo el claustro, el comedor y la sala capitular del alcázar, copado en este momento por varios de









