
El mundo aprendió a navegar en libros españoles
Admitido que, probablemente, la ciencia griega haya asimilado como propios gran parte de los conocimientos astronómicos que había heredado de las culturas mesopotámicas, hemos de reconocer que, sin las traducciones al árabe de los documentos griegos, gran parte de esos conocimientos podrían haberse perdido para los pueblos de la Europa occidental. Y la labor española en esa difusión, a mi parecer, no ha sido suficientemente valorada. Con el nombre de Almagesto, en el siglo XII, se tradujo del árabe al romance castellano la edición del tratado astronómico de Ptolomeo (Alejandría, s. II dC.) que, difundiendo la teoría geocéntrica (admitida hasta
