
Felipe III, el rey invicto
La Historia ha adjudicado a Felipe de Habsburgo o de Austria, el rey Felipe III de España, II de Portugal y II de Nápoles, el calificativo de primero de los “Austrias menores”, sin duda, un calificativo injusto, pues no sólo consiguió conservar el inmenso patrimonio heredado de su padre Felipe II, el Prudente, sino que incluso lo amplió notablemente, a la par que se mantuvo invicto durante su reinado, proporcionando un envidiable periodo de paz a sus reinos. Se le acusa de gobernar por medio de validos, algo nada infrecuente en la época y de vivir entregado a su gran
