
Inundacion de la Ciudad de Mejico (21 de septiembre de 1629)
Cuando Hernán Cortés, conquistó la capital de los aztecas, Tenochtitlan, ya se dio cuenta que no era la ubicación más adecuada para una ciudad que debía ser la metrópolis de un virreinato. Situada en el fondo de una cuenca hidrográfica, desde sus orígenes estuvo rodeada de agua. Muy práctico si lo que se desea es defenderte de un hipotético atacante y asegurarse el suministro de agua, pero muy insalubre y difíciles de manejar los riesgos de inundación. Se barajó incluso el abandonar la ciudad e instalar toda la administración imperial en la cercana ciudad de Puebla, que no tenia ninguno
