
30 de diciembre de 1491. Negociación con Boabdil
El 30 de diciembre de 1491, una pequeña tropa cristiana entraba sigilosamente en Granada para pactar con el rey Boabdil la rendición de la ciudad. A continuación, los caballeros debían proteger las torres y murallas de la Alhambra por si la facción más radical de los sitiados decidía alzarse contra su Rey e invalidar la rendición. La operación era, por tanto, mucho más peligrosa que una misión de paz cualquiera, debía pactar a escondidas y a continuación, tomar posiciones defensivas. El fin de la Reconquista dependía del éxito de esta empresa. La ciudad de Granada estaba sitiada desde finales del
