
¡A buenas horas, mangas verdes!
La situación en la España de los RR. CC. era de un caos más que llamativo. La guerra civil que precedió a la toma de posesión de los reinos por parte de los Reyes había propiciado que numerosos nobles se convirtiesen en verdaderos bandoleros. En Castilla los facinerosos cortaban caminos y asaltaban a los viandantes y comerciantes, así como extorsionaban, cuando no saqueaban, a los agricultores. En Aragón reinaba una especie de mafia nobiliaria que controlaba las organizaciones de delincuentes. Así pues, la Corona precisaba poner paz y controlar el orden y la seguridad en todos los territorios que la


