
RUY LÓPEZ DE SEGURA, UNA VIDA ENTRE 64 ESCAQUES (I)
Supliqué y se me concedió la prudencia; invoqué y vino a mí el espíritu de sabiduría (…) y me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso (Libro de la Sabiduría 7, 7-11) 1575, dependencias del Monasterio de El Escorial, aún en construcción. Cuando Giovanni Leonardo da Cutri mueve el peón al casilla F7, Rodrigo López de Segura trata de disimular una vaga sonrisa de satisfacción, la del cazador cuando presiente la proximidad de la presa. El ajedrez es un juego para valientes y el de Zafra lo ha sido al exponer el alfil a modo de señuelo
