MURCIA Y SU SEMANA SANTA

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Monumento a los auroros

Huerta de Murcia, Viernes Santo

Antes de que suene el gallo, Juan sale a la calle y la huerta lo recibe con su aire frío y el perfume del azahar. La luna todavía cuelga sobre los limoneros, y el murmullo lejano del agua en la acequia acompaña sus pasos. A lo lejos, ve las siluetas de sus compañeros auroros acercándose por el camino. Son pocos y muchos de ellos mayores, pero cada uno lleva en la voz la memoria de los que ya no están.

Maestro auroro

Una vez reunidos, el maestro auroro levanta la campana y el sonido metálico rompe la quietud de la madrugada, expandiéndose por los bancales como un eco del pasado. Es entonces cuando Juan cierra los ojos un instante, respira hondo y empieza a cantar.

Al alba venimos, Madre, 

a darte nuestra oración…”

Las notas se deslizan entre los limoneros y mientras avanzan hacia la ciudad, la noche empieza a retirarse. Cuando llegan a la iglesia donde comienza el Vía Crucis, el maestro levanta la mano y comienza otra copla, justo cuando el sol  asoma por fin entre los tejados, y Murcia despierta con el canto antiguo de los Auroros.

LA SEMANA SANTA EN MURCIA

Las raíces de la Semana Santa murciana se sitúan entre los siglos XIV y XV, cuando comenzaron a formarse las primeras cofradías de penitencia. Estas hermandades surgieron en torno a parroquias y conventos, y tenían un doble propósito: fomentar la devoción a la Pasión de Cristo y atender a los más necesitados.

Las primeras procesiones eran muy distintas a las actuales: desfiles austeros, con disciplinantes encapuchados, cruces de madera, antorchas y alguna imagen de pequeño tamaño. Sería en el siglo XVI cuando, tras el Concilio de Trento, la Iglesia impulsó el uso de imágenes religiosas como herramienta pedagógica para acercar la fe al pueblo. Murcia, ciudad profundamente religiosa y con una intensa vida conventual, adoptó estas directrices  y las cofradías comenzaron a encargar esculturas más elaboradas y a organizar procesiones más solemnes. Fue entonces cuando la Semana Santa empezó a adquirir un carácter más visual, más narrativo y más cercano a lo que hoy conocemos.

SALZILLO

Francisco Salzillo,

La verdadera transformación llegó en el siglo XVIII con la figura de Francisco Salzillo, el gran imaginero barroco. Nacido en Murcia en 1707 su padre, el napolitano Nicolás Salzillo, le transmitió el oficio, elevó la imaginería a un nivel artístico excepcional.

Su obra marcó un antes y un después en la historia de la Semana Santa de Murcia al aportar expresividad y humanidad en los rostros—La Oración en el Huerto, La Caída, La Dolorosa—, movimiento y dinamismo en las escenas y una gran delicadeza en los detalles y los pliegues, lo que convierte cada paso en una narración visual de la Pasión.

LA HUERTA

A diferencia de otras ciudades españolas donde predomina la sobriedad, en Murcia la Semana Santa se mezcló con la cultura huertana. Entre los siglos XVIII y XIX se consolidaron costumbres que hoy son seña de identidad, como el reparto de caramelos, monas y habas por parte de los nazarenos y el uso de túnicas de colores vivos, inspiradas en la indumentaria tradicional.

Los paparajotes

La cocina murciana acompaña la celebración con platos propios de Cuaresma  como los paparajotes (hojas de limonero rebozadas en masa y azúcar, monas de Pascua, bacalao en sus múltiples variantes, arroz de vigilia o torrijas.

LOS AUROROS

Los Auroros forman parte de una de las tradiciones más antiguas, emotivas y profundamente murcianas de la Semana Santa.

En la madrugada huertana, cuando aún no ha despuntado el sol, comienzan a escucharse los cantos auroros, mezcla de oración, lamento y tradición oral.

Al alba venimos, Madre, 

a darte nuestra oración; 

los Auroros te cantamos 

con devoción y fervor.”

Los Auroros

Los Auroros son hermandades de canto religioso formadas por hombres que entonan coplas antiguas al amanecer o durante la noche. Su origen se remonta al siglo XVII, aunque algunos estudios los sitúan incluso antes.

Se caracterizan por cantar coplas religiosas (octosílabos o decasílabos) a capela, sin instrumentos más allá de una campana, utilizar un tono grave, profundo y melismático para interpretar rosarios cantados, salves y coplas de Pasión.

Durante la Semana Santa murciana, las salves de pasión se entonan en despiertas, misas, viacrucis, solemnes procesiones o durante la tarde de Jueves Santo ante la Puerta de Jesús, refiriéndose sus letras a la pasión del Señor o a las tribulaciones de la Madre Dolorosa.

<<Desde hace varios siglos, cada Jueves Santo en la tarde, las cuadrillas o campanas de auroros interpretan salves propias del periodo de pasión. Durante el transcurso de este tiempo, los coros de la aurora entonan salves pesadas, pausadas, con un ritmo cadencioso, acompañadas de letras alusivas a la muerte, dolor y calvario de Jesús, así como a los dolores de la Virgen. Sin duda alguna, la tarde del Jueves Santo, es cuando el auroro murciano se siente más identificado con su vocación, rezando a ritmo de campana ante la histórica Iglesia de Nuestro Padre Jesús.>> (Murcia Plaza)

FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL

El siglo XX trajo consigo momentos difíciles, especialmente tras la Guerra Civil, cuando muchas cofradías perdieron patrimonio. Sin embargo, la ciudad se volcó en la recuperación de sus tradiciones, recuperándose pasos históricos, reorganizándose hermandades e incorporándose nuevas procesiones.

El 5 de abril de 2011, la Semana Santa de Murcia fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional por el entonces Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, tras un proceso de evaluación que valoró su impacto cultural, su proyección exterior y su singularidad. La decisión de otorgar la distinción se basó en el legado de Francisco Salzillo, su carácter huertano y popular, la antigüedad y continuidad histórica y su capacidad de atraer visitantes

LAS PROCESIONES

<<Después de que los más pequeños de la casa abriesen la veda con su procesión del Ángel, se producirá uno de los traslados más populares de la Semana Santa murciana.

La venerada imagen de Jesús del Gran Poder, el Cristo de los Toreros, será trasladada este miércoles, Día de la Encarnación, por la tarde desde el convento de las Madres Capuchinas, en el Malecón, hasta el templo de San Nicolás, en la plaza del mismo nombre, desde donde este Viernes de Dolores parte el cortejo azul.>> (La Opinión de Murcia)

VIERNES DE DOLORES

Procesión del Santísimo Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores.

María Santísima de los Dolores

El recorrido de esta procesión por las antiguas calles de su barrio es singularmente bello y, al paso del Jesús del Gran Poder, se cantan saetas desde la calle o los antiguos balcones. La recogida de esta procesión es especialmente emotiva cuando, en la recoleta plaza de San Nicolás, donde se ubica el templo parroquial, se produce el encuentro entre los pasos del Titular, el Cristo del Amparo, y la 

El Cristo de los Toreros (Nuestro Padre Jesús del Gran Poder) procesiona en Murcia durante la tarde del Viernes de Dolores. Es parte de la procesión de la Real y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores, partiendo tradicionalmente desde la iglesia de San Nicolás.

Cristo de los Toreros

SÁBADO DE PASIÓN

La mañana del Sábado de Pasión es utilizada por los nazarenos de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Esperanza, que desfila al día siguiente, para llevar a cabo la tradicional Convocatoria.

Por la tarde noche desfilan 2 procesiones:

1.La Cofradía del Santísimo Cristo de la Fe

Santísimo Cristo de la Fe

Su procesión es sobria y recogida

2. La Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad

<<Los cofrades penitentes se caracterizan por vestir túnica de tergal de color rojo corinto la cual llevan atada a la cintura con cíngulo blanco, y el rostro cubierto por un capuz con el escudo de la cofradía bordado a la altura del pecho y rematado en la tradicional forma de haba.>> (Cofradía de la Caridad)

DOMINGO DE RAMOS

La mañana del Domingo de Ramos amanece con el sonido de las campanas desde todas las torres de las iglesias murcianas. 

1. Procesión de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Esperanza y María Santísima de los Dolores y del Santo Cielo por la Salvación de las Almas

En la Plaza de la Cruz se lleva a cabo la ceremonia de bendición de palmas y ramos, tras la cual se forma la procesión que recorre todo el perímetro catedralicio para volver al interior del templo por la puerta llamada del Perdón.

 LUNES SANTO

El acto más importante de toda la mañana es el del «Descendimiento» del Cristo del Perdón, desde el altar mayor de la parroquia, y su traslado al paso procesional, así como el besapié que se realiza a continuación.

MARTES SANTO

  1. Procesión de la Pontificia, Real, Hospitalaria y Primitiva Asociación del Stmo. Cristo de la Salud.

Esta hermandad nazarena procesiona la tarde-noche del Martes Santo en absoluto silencio y con una estética andaluza.

2. Procesión de la Hermandad de Esclavos de Ntro. Padre Jesús del Rescate y María Stma. de la Esperanza

La estética de esta hermandad nazarena es netamente andaluza.

 MIÉRCOLES SANTO (Real y Muy Ilustre Cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo,  “Los Coloraos”)

Murcia se tiñe de rojo.  Los Coloraos son una de las cofradías más antiguas de Murcia. Sus orígenes se remontan al siglo XV, cuando un grupo de fieles comenzó a rendir culto a la Preciosísima Sangre de Cristo. Con el paso de los siglos, la hermandad fue creciendo, incorporando nuevos pasos y consolidándose como una de las más importantes de la ciudad.

Real y Muy Ilustre Cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo,  “Los Coloraos”

Su color rojo característico, que da nombre popular a la procesión, simboliza la sangre de Cristo y se ha convertido en una seña de identidad inconfundible.

Entre los pasos más representativos se encuentran La Santa Cena, La Oración en el Huerto,  El Prendimiento, La Flagelación, La Coronación de Espinas, El Ecce Homo, o La Virgen de la Soledad

Pero si hay algo que distingue a Los Coloraos de cualquier otra procesión, es la generosidad de sus nazarenos. Desde hace siglos, reparten caramelos, monas de pascua, habas tiernas o huevos duros. Esta costumbre, profundamente arraigada en la cultura huertana, convierte la procesión en una fiesta para niños y mayores.

JUEVES SANTO

1. Traslado del Santísimo Cristo de Santa Clara la Real

Encuentro con la Virgen de la Soledad en el Arco de Santo Domingo

2. Procesión de la Soledad del Calvario (Archicofradía de la Sangre)

Procesión muy popular, protagonizada por la Dolorosa del Calvario.

3. Cofradía del Silencio

Cofradía del Silencio

Una de las procesiones más sobrecogedoras. Las luces de las calles se apagan y el silencio se convierte en protagonista. Solo se escucha el tambor y el arrastrar de los pies de los penitentes. Es un momento de profunda espiritualidad.

 VIERNES SANTO

1. Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno (Procesión de Salzillo)

La joya de la Semana Santa murciana. Al amanecer, los pasos de Francisco Salzillo recorren la ciudad en una de las procesiones más bellas de España, un auténtico museo barroco en movimiento. Entre sus pasos  destacan:

La Oración en el Huerto (1754)

Entre sus pasos más emblemáticos destacan:

• La Oración en el Huerto (1754)

Una escena de serenidad y dramatismo equilibrado. El ángel que ofrece el cáliz a Cristo es una de las figuras más delicadas del barroco español.

• La Caída (1752)

Cristo cae bajo el peso de la cruz. La composición es dinámica y profundamente humana.

• La Verónica (1755)

Una de las imágenes más queridas por los murcianos. La Verónica muestra el paño con el rostro de Cristo, rodeada de figuras llenas de emoción.

La Flagelación

• La Flagelación (1777)

Una escena de gran fuerza dramática, con una anatomía impecable y un movimiento casi teatral.

• La Dolorosa (1755)

La Virgen Dolorosa, vestida de azul y blanco, es una de las imágenes más bellas de la imaginería española.

2. Cofradía del Cristo de la Salud

Por la tarde, esta procesión aporta un tono más sobrio y reflexivo. El Cristo de la Salud es una imagen muy venerada, y su desfile destaca por la seriedad y el respeto del cortejo.

Cofradía del Santísimo Cristo
Yacente

SÁBADO SANTO (Cofradía del Santísimo Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Luz en Soledad)

Procesión de recogimiento absoluto. El Cristo Yacente avanza entre un silencio profundo, acompañado por la Virgen de la Soledad. Visten sus cofrades túnica blanca, color de luto en el pueblo hebreo, y caminan descalzos, guardando, también, silencio durante su austera procesión.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN (Cofradía de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado)

Túnicas blancas, flores, música festiva y un ambiente luminoso celebran la Resurrección., poniendo el broche final a una semana intensa.

<<Gran cantidad de bandas de música, tras los pasos, con las alegres notas de los pasodobles y marchas triunfales. Reparto de caramelos y obsequios a los asistentes. Centurias de soldados romanos desfilando marcialmente. Tracas y cohetes anunciando el cortejo. Gran alarde pirotécnico a la salida del templo del Titular de la Archicofradía, Nuestro Señor Jesucristo Resucitado.>>(regmurcia)

Ricardo Aller

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