Hugo O`Conor, el Capitán Rojo

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Hugo O’Conor

Hugo O`Conor nacido en 1732 como Hugh O`Connor en Irlanda, fue uno de los muchos irlandeses que mediado el siglo XVIII emigraron a España. La principal razón de este éxodo irlandés fue política: combatir a la aristocracia británica que sometía, incluso violentamente, a la población de la isla evangelizada por San Patricio. Su llegada a España se sitúa hacia el año de 1750, estableciéndose en Aragón.

          Es en Aragón donde contacta con su compatriota y familiar Alejandro O`Reilly. Éste, que durante la década de los 50 había servido como mercenario en el ejército austriaco, tras la entrada de España en la Guerra de los Siete Años en 1761, ofrece sus servicios al Ejército Real Español. En aquel momento fue cuando Hugo se enroló con las tropas españolas. Se alista con los regimientos de voluntarios de Aragón, donde sirve bajo las órdenes de O`Reilly. Participa en la campaña de invasión de Portugal, y tras finalizar la Guerra se embarca con su pariente Alejandro hacia las Antillas.

          Su verdadera carrera política y militar comienza en 1765 cuando es destinado desde Cuba a Nueva España. El virrey Joaquín de Montserrat, Marqués de Cruillas, le envía a las provincias del norte con el fin de investigar las disputas del gobernador Martos Navarrete con sus colaboradores y subordinados. Hugo, en 1767, remite al virrey un informe que acusa a Martos de todos los males acaecidos en la provincia, especialmente los relacionados con el deplorable estado de las defensas y de la tropa. Las tribus apaches asaltaban continuamente a los soldados españoles, incapaces de detener sus incursiones en la frontera norte.

          Destituido el gobernador, O`Conor se hace cargo de sus funciones, y en un primer momento intenta establecer relaciones amistosas con los indígenas. Pero el carácter belicoso e insumiso del pueblo de los apaches le obligó a cambiar la estrategia. Un siglo antes que los oficiales de West Point se las vieran con Cochise y con Jerónimo, Hugo ya tuvo que combatirles. Tras el nombramiento del nuevo gobernador, el Barón de Riperdá, O`Conor es designado, en diciembre de 1771, Comandante Inspector de la Frontera Norte. Siguiendo la “Instrucción para formar una Línea o Cordón de quince presidios sobre las fronteras de las Provincias Internas”, dictada por el nuevo virrey Carlos Francisco de Croix, Marqués de Croix, Hugo O`Conor se dedica durante cinco años a esta tarea.

          Este importante desempeño es el que ha dado la fama y por el que ha pasado a la posteridad nuestro personaje. Durante los cinco años que estuvo al frente del proyecto, se dedicó tanto a reforzar y mejorar los presidios, como a combatir a los indígenas, principalmente los aguerridos apaches. Éstos le pusieron el sobrenombre de “Capitán Rojo”, por el color de su tez y pelo. De entre sus enfrentamientos con los apaches destacan, sobre todos, dos. El primero, en 1773, en el transcurso de una expedición al Río Grande, en la que derrotó a más de quinientos indios. El segundo, en abril de 1776, en una poderosa campaña general desarrollada en Coahuila, Sonora y Nuevo México.

          Los presidios o fuertes militares se extendían desde el Golfo de California hasta el de México. Estas fortificaciones, generalmente, consistían en baluartes en forma cuadrada o rectangular con muros de piedra o adobe (o una combinación de ambos). Sus medidas eran de unos 120 metros por lado y diez metros de altura, en algunos casos con pequeños salientes o torreones en sus esquinas para proteger sus flancos. Uno de estos presidios, el de San Agustín de Tucsón. dió origen a la actual ciudad de Tucson (Arizona), que considera a Hugo su fundador.

          O`Conor, en julio de 1776, fue promovido al cargo de gobernador de Yucatán. Antes de partir a su nuevo destino redactó el “Informe de Hugo de O’Conor sobre el estado de las provincias internas del norte, 1771-1776”. Este interesante informe está considerado uno de los más ricos estudios estratégicos y militares de la época. En él valora las diferentes cualidades de las tribus indias, especialmente los apaches, realizando una elaborada descripción de sus armas y tácticas de combate.

          Finalmente, en el año de 1778, tomó posesión de su nuevo cargo. Con la salud ya muy quebrada, a causa de sus batallas y aventuras, poca labor desarrolló en el Yucatán. Apenas un año después, en 1779, muere nuestro héroe en la Quinta de Miraflores próxima a la ciudad de Mérida (Yucatán).

          Hugo natural de Irlanda, de la que emigró muy joven llamándose Hugh, acabó su vida como reconocido patriota español. España le adoptó, y él entregó su quehacer por su nueva patria. Gloria a los héroes.

Francisco Iglesias

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