
El reino visigodo
Al iniciarse el siglo V Roma temía invasiones procedentes de la frontera septentrional del imperio; por ello dedicó grandes esfuerzos a consolidar la frontera, anexionándose las Galias e iniciando una campaña que, por el asesinato de Julio César no pudo dar fin a la conquista total de Germania. Augusto abandonó la campaña, y ello, a la larga, posibilitaría las asonadas de los siglos posteriores. El año 409 llegaron a los Pirineos suevos, vándalos y alanos, que entraron en España, gracias al emperador ful que se había adueñado de parte de la Galia y de Hispania. Por su parte los godos,

