
ALEJANDRO FARNESIO, DUQUE DE PARMA
Algunos personajes permanecen como retraídos en el cúmulo de hombres, mujeres, acontecimientos, triunfos y fracasos, que han ido pergeñando la historia de nuestra patria desde haces siglos. Son hombres y mujeres que precisan, en alguna medida, del reconocimiento expreso de sus servicios al Reino, al Imperio o, simplemente, a su rey. Algunos son simples prohombres, otros surgidos de la casta noble, otros hechos a si mismos, con esfuerzo y entrega. Son los soldados sin nombre, en ocasiones, pero que recogieron el mérito en un banderín o una enseña. No es este el caso de nuestro personaje, Alejandro Farnesio, III Duque
