
Hernan Pérez del Pulgar
Granada, abril de 1494. Languidece el sol sobre las sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, que asisten como testigos silenciosos a la inminente recuperación de las tierras de Granada por parte de los cristianos. Ave María gratia plena est. Justo antes de encabritar a su caballo para dirigirse en presencia de los Reyes Católico, Hernán Pérez del Pulgar otea desde un promontorio las 150 yugadas de tierra correspondientes a los señoríos de Dedil y Jayena concedidos por sus señores Isabel y Fernando en reconocimiento por la toma de aquesta villa no ha más de dos años, al comienzo de la
