
GENERAL CARLOS PALANCA Y LA CONCHINCHINA
Hemos ido de yerbajo hasta la tumba, de bóveda caída hasta la fuente y nadie presenció nuestra presencia. Está todo batido por la yedra. Todo se hace cielo abierto hasta la entraña. Todo se hace paisaje, todo se hace monte, solitario matojo, viento y horizonte. Los recuerdos anidan entre el polvo, la tapia derrumbada y el ocaso del cielo. Un día y otro día los abaten, los rompen, los trituran, y al final ni tumbas, ni páramos ni yedra: Sólo olvido. (José Antonio Labordeta, último paso entre las tumbas) Cementerio militar franco-español de Danang Treinta y dos tumbas engullidas por
