
MORISCOS Y VILLARUBIA DE LOS OJOS, UN CASO SINGULAR
8 de julio de 1658 Agoniza Alonso Herrador en su casa de Calle de la Corredera en pleno centro de Villarrubia de los Ojos de Guadiana, rodeado de su familia, uno de los linajes moriscos más emblemáticos de todo el Campo de Calatrava. Sumido en la inconsciencia, el cuerpo del anciano permanece yermo, pero la mente bulle el recuerdo de una vida en una sucesión de imágenes que van desde los más tiernos recuerdos de la infancia, cuando su madre le contaba cómo sus abuelos, Juan Naranjo y Mari Peras, moros originales de Villarrubia, se convirtieron en la primavera de
