
Hacia la segunda república
La Restauración de Alfonso XII en el trono, en un claro intento de superar el desastre de la Primera República, vino a significar la instauración del bipartidismo; de un lado, el Partido Conservador de Cánovas del Castillo y del otro, el Partido Liberal, con Mateo Sagasta el frente. Nos hallamos, pues, ante el establecimiento de un sistema novedoso, aunque también corrupto. No se trataba sino de mantener una situación pacífica, mediante la alternancia en el poder de ambos grupos políticos, garantizada por una manipulación de las elecciones y con la presencia activísima de un personaje imprescindible para el funcionamiento del

