
El califato omeya de Abdarramhán III (II). Incursiones norteafricanas y diplomacia.
La situación política del norte de África cambia con la llegada, a principios del X, de los fatimíes. Fueron contrarios a los sunnitas y a los jachiríes, defendiendo con vehemencia la revelación islámica a través de los herederos legítimos de Mahoma. Por este motivo, los fatimíes entran en conflicto con los omeyas de al-Andalus. Para consolidar el control de las zonas afectadas por el peligro magrebí, Abdarramhán III consigue dominar Algeciras y fomenta la construcción de atarazanas y de navíos para mejorar la vigilancia del litoral. Gracias a pactos puntuales con jefes norteafricanos, como los Zanata, consigue controlar una parte
