
JUAN I DE ARAGÓN, el Amador de toda gentileza
Personaje curioso este Juan I, hijo de Pedro IV el Ceremonioso quien con gran esfuerzo había logrado detener temporalmente la decadencia del reino y de sus arcas. En ese esfuerzo se incluye el uso del “puñalito” con el cual se desentendía de los nobles demasiado inoportunos. La situación de las disponibilidades reales exigía de constantes peticiones de caudales a la nobleza y esta no hacía sino repercutir tales peticiones reales en el pueblo, mediante la subida de impuestos. Sin embargo, en las cortes de Monzón, Pedro IV había tenido que escuchar las quejas del pueblo ante la desastrosa situación creada
