
SANTO DOMINGO DE LA CALZADA
Bienaventurado Santo Domingo, escogido antes de los siglos por la Divina Providencia para ejemplar de solitarios, estímulo de penitentes, dechado de caridad, y Ministro fidelísimo del gran Rey; a Vos me llego con las más vivas ansias de que me admitáis en el número de vuestros devotos enterado del valimiento que tenéis con Jesús mi Salvador, y con María Santísima mi Señora. Yo, Santo mío, quiero ser uno de aquellos, que con una dulce, y suave esclavitud viven sujetos a vuestra ajustadísima voluntad. No ignoro, que por esta libre entrega traslado a Vos el dominio de toda mi persona: mas
