Concurso V Centenario: MAGALLANES Y ELCANO – LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO

Si te gusta, compártelo:

Narración creada por Ana Castro, primaria

Enviada por Prof. Fátima Hernández

Colegio Buen Pastor

La necesidad de encontrar metales preciosos y especias para sus reinos, unida al espíritu de cruzada y a la curiosidad científica, llevó a los exploradores portugueses y españoles a llevar a cabo la gran aventura de los descubrimientos a finales del siglo XV y a comienzos del siglo XVI. Además de partir de una situación estratégica privilegiada, España y Portugal acababan de recuperar sus territorios a los musulmanes y estaban dispuestos a continuar la expansión más allá de sus fronteras naturales. Fernando de Magallanes, nacido el 3 de febrero de 1480 en Sabrosa, (Portugal), fue el descubridor del estrecho de Magallanes y también el primero en dar la vuelta al mundo (junto con Elcano, como después veremos), y este acontecimiento fue uno de los más importantes de la época del Renacimiento. A Magallanes, desde pequeño, le gustaban mucho las aventuras. Y, cuando ya era más mayor, realizó la expedición financiada por la Corona española, tras fracasar a la hora de obtener ayuda económica del rey de Portugal, Manuel I. Por eso acudió al rey de España Carlos I y firmó con él el 22 de marzo de 1518 las capitulaciones de Valladolid en las que fue otorgado a Magallanes el título de gobernador y adelantado de todas las tierras que “descubriese”.

Él tenía el objetivo de llegar a las islas de las especias por occidente, y buscar un paso entre el océano Atlántico y el Pacífico. Además, como Núñez de Balboa atravesó el istmo de Panamá y descubrió el océano Pacífico en 1513 y anteriormente Cristóbal Colón había descubierto América llegando a Cuba, Santo Domingo, Guadalupe, Puerto Rico, Jamaica y Trinidad, ya tenían alguna idea. El 20 de septiembre de 1519 salieron de Sanlúcar de Barrameda con 5 naves: Victoria, Concepción, Trinidad, San Antonio y Santiago, y con 239 hombres.

Magallanes tuvo dificultades para conseguir marineros que formasen su tripulación. De hecho, Elcano, estaba perseguido por la justicia.

Entre la tripulación se encontraba el geógrafo Antonio Pigaffeta, noble italiano que haría la crónica del viaje.

Nada más salir se adentraron en las aguas del océano Atlántico. La primera parada la hicieron en Tenerife (Canarias). Después, las naves fueron bordeando la costa norte de África, hasta que, en un momento dado, la flota se orientó hacia América. Cuatro meses después de abandonar España, las naves atracaron en la costa americana, concretamente en la bahía Santa Lucía (actual Río de Janeiro). Desde allí siguieron bordeando la costa hacia el sur. En marzo de 1520 la tripulación tuvo que reducir las raciones de comida porque las provisiones se agotaban. Además, los marineros estaban desanimados porque no encontraban el paso al océano Pacífico. Por eso, hubo un motín y algunos de los marinos fueron condenados a muerte. Para colmo, la nave Santiago chocó contra unas rocas y se rompió.

Después de todos estos problemas, afortunadamente, el 21 de noviembre de 1520 la expedición (que ya constaba solo de tres naves ya que la tripulación de la San Antonio decidió regresar a España) consiguió pasar del océano Atlántico al océano Pacífico a través de un paso marítimo localizado en el extremo sur de la actual Chile, al que llamaron estrecho de Magallanes por ser él el primer marino que lo descubrió. El océano Pacífico recibe su nombre por la tranquilidad de sus aguas. Después de tres meses sin encontrar tierra firme llegaron a las islas Marianas. Durante este tiempo sufrieron hambruna y escorbuto, incluso llegaron a comer ratas y cuero reblandecido según nos cuenta Pigaffeta. El 16 de marzo de 1521 llegaron a las islas Filipinas, concretamente, a la isla de Cebú. Los españoles se hicieron amigos de algunos indígenas, aunque al final esta amistad acabó con una batalla: la batalla de Mactán. Allí, Fernando de Magallanes fue alcanzado por una flecha, muriendo en el acto. A partir de ese momento llevaría el mando de la expedición Juan López de Carvallo, elegido por los 108 marineros españoles que quedaban.

Después de este acontecimiento, se fueron rápidamente de la isla. En septiembre de 1521 llegaron a las islas Molucas (actual Indonesia) y allí nombraron a Gómez de Espinosa capitán de la Trinidad y a Juan Sebastián Elcano capitán de la nao Victoria (que eran las dos únicas naves que quedaban) y también de la expedición. Juan Sebastián Elcano había nacido en Guetaria (Guipúzcoa) el 30 de noviembre de 1476. Tenía 45 años cuando tomó el mando de la expedición y una gran experiencia marinera, sobre todo porque había tomado parte en una expedición militar contra Argel y también en una campaña en Italia.

En las Molucas, pidieron permiso al rey de esas islas para comerciar, y se llevaron clavo (especia). El día 21 de diciembre de 1521 la nave Victoria partió en solitario hacia el oeste; mientras, la nave Trinidad tuvo que ser reparada porque había sufrido muchos daños. Esta nave regresó a Panamá y en el viaje sufrió fuertes tormentas. Finalmente, solo cinco marinos de esta nave pudieron regresar a Europa. En cuento a Elcano, este atravesó el océano Índico y dando la vuelta a África terminó la primera circunnavegación de la tierra.

Concretamente, llegaron sólo 18 marineros a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522. De allí fueron hasta Sevilla por el Guadalquivir y en el muelle de Sevilla la nave fue descargada (traía muchas especias). Los 18 marineros que quedaban se dirigieron a la Catedral de Sevilla para agradecerle a la Virgen de la Antigua su regreso a casa.

El rey Carlos I de España concedió a Elcano una renta anual de 500 ducados.

Posteriormente, Elcano formó parte de otra expedición a las islas Molucas, pero murió en el viaje, a bordo de la nao Santa María de la Victoria. Las crónicas cuentan que murió de escorbuto, pero también se ha planteado que pudo morir por comer un pez intoxicado.

Esta primera vuelta al mundo demostró la esfericidad de la tierra y, sobre todo, que entre América y Asia había un gran océano. También permitió que fueran descubiertos y, poco a poco, ocupados muchos territorios americanos. Gracias a estos descubrimientos, los europeos pudieron conocer animales nuevos como el pingüino y plantas nuevas como las palmeras, buganvillas, etc.

FIN.

Si te gusta, compártelo: