Ana María de Soto, soldado de marina

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Nacida el 16 de agosto de 1775 en Aguilar de la Frontera, el 26 de junio de 1793 sentó plaza como soldado de marina bajo el nombre de Antonio María de Soto.

El 4 de enero de 1794 embarcó en la fragata Mercedes, de 34 cañones, y en noviembre participó en los ataques de Bañuls, en la defensa de Rosas.

Con el mismo destino, tres años más tarde tomaría parte en la batalla naval de Cabo San Vicente de 14 de febrero de 1797 contra la armada británica.

Destinada en las lanchas cañoneras organizadas para la defensa de Cádiz, luchó contra el bloqueo de la armada británica, que se vio forzada a retirarse.

Volvió a embarcar en la fragata Matilde, donde prosiguió su servicio durante más de un año, cuando habiendo caído enferma, el médico descubrió que el soldado de marina Antonio María de Soto era en realidad era una mujer cuyo nombre era Ana María Antonia, y como consecuencia fue ordenado su desembarco inmediato el 7 de julio de 1798, en medio de la admiración y respeto de sus camaradas que la habían conocido y tratado en sus más de cinco años de servicio, solicitando ella, por su parte, la licencia absoluta, que le fue concedida el día 1 de agosto.

Hecho tan poco común significó que el rey Carlos IV, por la Real Orden de 24 de julio de 1798, y «en atención a las acciones de guerra en que participó, a su heroicidad, acrisolada conducta y singulares costumbres con que se ha comportado durante el tiempo de sus apreciables servicios, se ha dignado S.M. el Rey concederle dos reales de vellón diarios por vía de pensión, al mismo tiempo que en los trajes propios de su sexo pueda usar de los colores propios del uniforme de Marina».

No sería la única muestra de reconocimiento, ya que con fecha 4 de diciembre del mismo año recibía una nueva recompensa «por haber servido durante cinco años y cuatro meses de soldado voluntario con particular mérito». Con tal motivo le fue concedido «el grado y sueldo de Sargento Primero de los Batallones de Marina, para que pueda atender a sus padres».

Posteriormente, además regentaría un estanco.

Falleció el 5 de diciembre de 1833, contando 58 años, soltera, en Montilla.

Cesáreo Jarabo

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2 thoughts on “Ana María de Soto, soldado de marina”

  1. Que valiosa e interesante historia!!. Gracias Cesareo!!
    El documento real que indicas es, incluso, la prueba del uso de lo que podriamos llamar el primer “protouniforme” militar femenino de la historia universal…
    Felicitaciones!!

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