
La Batalla del río Órbigo. Los godos se unen a Hispania.
En el siglo V ocurrió un suceso muy relevante para el futuro de Hispania, este fue el choque entre suevos y godos provocado por la ambición expansionista del rey suevo Riciario (Requiario). En aquella época la monarquía visigoda estaba gobernada por el rey Teodorico II, el cual estableció un pacto de buena relación con el emperador romano Avito. El rey godo se convirtió en aliado de Roma y así el emperador fue más afecto a los intereses godos. El rey Requiario, que gobernaba sobre Gallaecia y Lusitanía, ambicionaba lanzar campañas contra otras provincias. Se enviaron legados romanos y visigodos a
