
JAIME I RECONQUISTA LA CIUDAD DE MURCIA (3 febrero de 1266)
A mediados del verano de 1262, los musulmanes de la Baja Andalucía se rebelaron contra la Castilla de Alfonso X, quejosos tales mudéjares de la política seguida por el rey en cuanto establecía la reubicación forzosa en sus tierras de nuevos pobladores cristianos. A tal revuelta iniciada en Jerez de la Frontera, también ayudó Muhammad I de Granada quién, renunciando a la lealtad a Castilla, atacó múltiples castillos y poblaciones cristianas. Murcia, con sus pobladores mudéjares, vasalla semi independiente de Castilla, también se unió a dicha revuelta, expulsando a las tropas castellanas de su alcázar y prestando Al-Wathiq lealtad a
