
FRANCISCO SARMIENTO Y LA DEFENSA DE CASTELNUOVO
Amanece un nuevo día de 1541 sobre las ruinas del castillo de la antigua Castrum Novum, a orillas del Adriático. Aunque el viaje de regreso a Sicilia de las galeras que han participado en la Jornada de Argel está siendo favorecido por un tiempo bonancible y un viento frescachón, la mañana se ha levantado gris y triste. Coincidiendo con la llegada a aquel extremo de la costa dálmata, el sol tapiza los muros agrietados de Castelnuovo con una luz brumosa que desagrada en extremo a Gutierre de Cetina, o quizás es la melancolía que siente al recordar la sangre de





