
CANOVAS DEL CASTILLO, inventor del conservadurismo
Práxedes Mateo Sagasta, al glosar la figura de su rival político y amigo, pronunció la siguiente frase: «Después de la muerte de Don Antonio, todos los políticos podemos llamarnos de tú». Cánovas del Castillo, había sido asesinado el 8 de agosto de 1897 en el balneario de santa Águeda, en Mondragón. Y su asesino no fue un español, sino un anarquista italiano que descerrajó tres disparos al presidente del gobierno, sentado en un banco del balneario leyendo un periódico. Miguel Angilillo, que así se llamaba el italiano, justificó su acto por venganza por las muertes de los anarquistas detenidos
